Ciencia

IWop, la bombilla ‘eterna’

La nueva bombilla, creada por investigadores españoles, es la única reparable del mundo y alcanza un ahorro del 50% en comparación a las luces led y un 96% respecto a las bombillas incandescentes

ESPAÑA. En un momento en el que ‘obsolescencia programada’ es un término que casi todos conocen, una empresa española afincada en Cataluña lanza al mercado iWop, una bombilla de 3,5 vatios de consumo que se ha ganado el nombre de ‘eterna’.

 A pesar de su bajo consumo, ilumina como una bombilla incandescente de 90/100 vatios, lo que supone un ahorro de más del 96% y del 50% con respecto a la tecnología led convencional, además de ofrecer más luminosidad, según asegura la empresa fabricante.

La bombilla iWop es además la única reparable y actualizable del mundo, es un producto fabricado “sin obsolescencia programada”, señala la compañía, por lo que puede ser utilizada “de por vida”. Así se evitan todo tipo de residuos porque no es necesario sustituirla por otra. La bombilla ‘eterna’ tiene una garantía de diez años. El equipo de iWop pondrá en marcha un plan de comercialización internacional

Actualmente se fabrica en Cataluña. En la fábrica de Gerona se insertan los componentes, en Barcelona disponen de una sede de I+D y en el municipio de Igualada (Barcelona) se lleva a cabo el embalaje final y el almacenamiento. La empresa ya piensa en fabricar toda una línea de producto para particulares, empresas y entidades públicas.

Además, se prevé la comercialización a Perú, Colombia, Estados Unidos y Brasil, en una primera fase. En España ya se han interesado en la nueva bombilla empresas como Elecnor, a quien ya se le ha servido un primer pedido, según confirma la entidad.

Con un diámetro de 70mm y una longitud de 140 mm, la bombilla ‘eterna’ se beneficiaría de la Ley de Transición Energética francesa que, aunque aún debe ser ratificada por el Senado, prevé multas de hasta 300.000 euros y penas de cárcel en Francia de hasta dos años para los fabricantes que programen la muerte de sus productos. Esta es la primera vez que una legislación reconoce la existencia de la obsolescencia programada.

Además, desde el 1 de septiembre de 2009 ya no se fabrican bombillas incandescentes en ningún país de la UE como obliga la normativa comunitaria. Por otro lado, se obliga a los fabricantes a informar en el etiquetado sobre su duración estimada. Su fabricante, Benito Muros, reconoce que su bombilla es un poco más cara que la led convencional, ya que ronda los 40 euros. Sin embargo, señala que supera con creces sus prestaciones porque no necesita reemplazo y porque no provoca ningún impacto medioambiental. (Internet)