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Israel: Me voy agradecido

El técnico uruguayo se despidió de la dirección técnica torera, luego de terminar su contrato con dicho club.

GUAYAQUIL. Un lloroso Rubén Israel abandonó anoche el terreno de juego con una gran ovación durante su emotiva despedida del equipo de Barcelona, luego que terminó su relación contractual con los toreros, tras el partido ante Espanyol, en el marco de la Copa Euroamericana, pero antes resaltó que “hemos sido una familia feliz en este año de contrato que pudimos terminar”.

Israel, quien conoció la decisión de la directiva por parte del vicepresidente Luis Noboa, fue claro al señalar que desde que lo contrataron en Buenos Aires, sólo tiene palabras de admiración y respeto para los dirigentes amarillos, encabezado por Antonio Noboa, por cómo se han interrelacionado con este cuerpo técnico durante nuestra estadía. “Han sido personas generosas y respetuosas, han escuchado consejos y yo he escuchado consejos de ellos, y sé que dejo algunos dirigentes, pero gano algunos amigos en quienes acabo de nombrar”.

El sustituto del entrenador uruguayo se conocerá la próxima semana y así mismo los de sus compañeros de equipo. Mientras se dirigía al banquillo, con los aplausos de sus ex dirigidos y dirigentes, Rubén destacó que “mi familia y yo hemos sido respetados por todos los ecuatorianos, en todos los lugares, y eso habla de un pueblo lleno de afecto, lleno de educación, lleno de calidez, al cual hay que saber apreciar y admirar. Quiero agradecer a Dios por haber estado en Ecuador y conocer vuestro país”

También se dio tiempo para hablar sobre su desvinculación, a los que según Israel, ha generado un récord importante. “Para un técnico, en cualquier parte del mundo, poder empezar y terminar su contrato habla bien de las dos partes. No tengo nada que reclamar o reprochar en el tema económico”.

También se dio tiempo de hablar sobre defectos y virtudes que han tenido los hasta ayer dirigidos por él y resaltó que “hemos tenido mucha más felicidad que tristeza este año y eso es gracias a los jugadores. En el fútbol podrá haber dirigentes, técnicos, estadios llenos, grandes cámaras, pero todo eso no cobra vida sin el jugador de fútbol y es a él al que le tenemos que agradecer”.

Dejó entrever que los colores del cuadro guayaquileño lograron calarse en sus venas y en formar jocosa resaltó que “si algún día me hago un electrocardiograma, seguramente me va a salir la foto de la hinchada de Barcelona. En el corazón la llevo escrita, dibujada y grabada en mis oídos. No solamente la sur oscura o la norte, sino todo hincha de este país que me pidió una foto, que me saludó, que me pidió un autógrafo, cada niño, cada señora… Comenzamos el año ganando un trofeo de amistad contra Emelec en España, donde había 20.000 camisetas amarillas. Hay gente de Barcelona en todo el mundo y a todos ellos los llevo impresos en el corazón y esa foto perdurará para toda la vida”. (DO/La Nación)