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Israel: Ha sido un semestre irregular

El técnico uruguayo dejó claro que su continuidad en el banquillo técnico de Barcelona depende de los dirigentes. Su contrato fenece el fin de mes.

GUAYAQUIL. Si hubo una figura determinante para el triunfo 2-0 de El Nacional sobre Barcelona ese fue el compromiso que pusieron los jugadores del equipo visitante. Lamentablemente los toreros, al parecer, solo están cumpliendo con el calendario. Mientras los militares luchan por salir de los últimos lugares.

La gente desde las grades del Monumental gritaban que se vayan todos, desde jugadores, cuerpo técnico y dirigencia. Esto, mientras los toreros abandonaban la cancha.

Esta tarde, los 7.410 espectadores que vieron perder a Barcelona en el Monumental, pedían la no renovación del técnico Rubén Israel, quien termina su contrato a finales de este mes, cuando apenas transcurrían 11 minutos y el poco fútbol que mostraron los locales, molestó a la afición.

Luego de cinco minutos, Ismael Blanco se atrevió a rematar sobre el arco de Adrián Bone, cuando intentó hacer una volea. Minutos seguido, el equipo ‘rojo’ respondería, con una jugada de ‘laboratorio’ de Miguel Álvarez que forzó una brillante volada de Máximo Banguera para mantener la valla canaria en cero.

El Nacional comenzó a ganar terreno.La lucha era entre los técnicos desde el gramado, Rubén Israel y Orlando Narváez. Con las instrucciones desde las zona técnica.

El primero reconoció que para los locales “ha sido un semestre irregular, no pudimos mantener la regularidad de triunfos, la intención ha sido sumar partido a partido. El respaldo (que anunciaron sus jugadores previo al partido) es absolutamente sincero. Los jugadores son de total lealtad no sólo a nosotros, sino a la hinchada”.

Y es durante el primer tiempo, Barcelona apenas llegó en cuatro oportunidades clara al arco de Bone, Blanco se fue solo por el centro y forzó un mano a mano con el arquero visitante, pero el remate salió desviado.

Cinco minutos después el Brahián Alemán no utilizó el mejor de sus ‘hechizos’ en un pase que iba a los pies de Ely Esterilla. Giovanny Caicedo interceptó el remate y salió en busca de un pase profundo.

Ante ello, Israel defendió la actuación de sus dirigidos y resaltó que “hay una profunda tristeza en el camerino, no dudo de la lealtad de mis jugadores, estoy orgulloso de ellos. No sé cuánto tiempo más esté en Barcelona, pero la dirigencia, el plantel y sobre todo la hinchada, me ha hecho muy feliz”, resaltó

Barcelona, en la segunda etapa, salió con otra predisposición. Incluso hubo momentos en los que jugó con tres zagueros. Allí ganó potencia. Hasta que entró Henry Patta. Los toreros perdieron sorpresa.

Es cierto que se taparon mejor los huecos que Barcelona dejó en el primer tiempo, pero no fue suficiente. Mientras que la presencia de Edison Méndez significó una ayuda al equipo quiteño. Y el Quinito demostró que todavía tiene municiones. Al 56’, Méndez envió un remate potente y Luis Luna conectó el balón con un frentazo para vencer a Máximo Banguera.

Dos minutos más tarde, Miguel Álvarez aumentó el marcador tras una volea, luego de recibir el esférico de Aníbal Chalá.

Tras eso, el técnico amarillo se justificó y resaltó que “Barcelona es mucho más que un cuerpo técnico, que dirigentes, la continuidad no depende de mí, sino de los dirigentes. A cataré cualquier decisión que tomen los dirigentes. Sé que tienen presión”.

También aseguró que es “hace muchos años un cuerpo técnico no culminaba un contrato –con Barcelona-. Nosotros estamos muy contentos de poderlo haber conseguido”. (DO/La Nación)