Actualidad

Ipiales, inquieta porque Ecuador declaró frontera ‘zona deprimida’

Comercio, la pequeña industria, el turismo y el transporte, los sectores más afectados en Colombia.

COLOMBIA/ECUADOR. Desconcertadas e inconformes se mostraron autoridades, dirigentes gremiales y líderes de Ipiales por la decisión del Gobierno ecuatoriano de declarar zona deprimida a Tulcán, en la provincia de Carchi, fronteriza con Colombia, que califican de muy apresurada y perjudicial.

“Se ha hecho ya la declaración (…) de zona deprimida, lo cual implica una serie de incentivos” con el fin de que en la provincia, específicamente en la localidad de Tulcán, “se desarrollen nuevos emprendimientos”, aseguró el ministro de Comercio Exterior, Diego Aulestia.

Según el Gobierno ecuatoriano, las zonas deprimidas son regiones “vulnerables económicamente, pero con capacidad para proveer de mano de obra para el desarrollo de actividades productivas”.

Hace pocos días, EL TIEMPO dio cuenta de la ‘invasión ecuatoriana’ a Ipiales para adquirir electrodomésticos, ropa y productos de primera necesidad, atraídos por una baja cotización del peso que representan precios más bajos hasta en un 50 por ciento.

Los sectores más afectados con la determinación, en el caso de Colombia, serían el comercio, la pequeña industria, el turismo y el transporte, los cuales, desde el año anterior, habían reportado incrementos considerables en sus ventas de productos y servicios, como consecuencia del cambio favorable del dólar frente al peso y el notorio aumento de visitantes procedentes del vecino país.

No obstante, nadie tiene claros los alcances de la declaratoria de zona deprimida pues, como constató EL TIEMPO, las autoridades provinciales ecuatorianas aún no conocen el contenido del documento, como lo explicó el presidente de la Cámara de Comercio de Tulcán, Nelson Cano.

Más aun, las autoridades de Carchi desconfían de los beneficios de la medida gubernamental pues, según comentan, desde hace mucho tiempo cinco de los seis cantones en los que está dividida la provincia ya han sido declarados zonas deprimidas y casi nada han conseguido desde entonces.

“Entendemos que la declaratoria permitirá al Gobierno inyectar recursos al cantón de Tulcán que, al momento, vive un desastre económico y una grave y profunda crisis. Necesitamos créditos blandos, capacitación, incentivos para el empleo etc.”, señaló Cano.

Pero a este lado de la frontera, en Ipiales, y en la subregión de Obando, se siente el malestar.
Los voceros de los sectores productivos más cercanos al puente internacional de Rumichaca aún no comprenden cómo Ecuador, si bien está preocupado por los efectos en la economía de su país, que está ocasionando la fuerte apreciación del dólar frente al peso colombiano, entre a perjudicar la débil economía fronteriza que se refleja de manera directa en poblaciones como Ipiales, Pupiales, Cumbal, Guachucal, Potosí, Gualmatán, Córdoba, Puerres, entre otras.

Para el director de la Cámara de Comercio de Ipiales, Harold Delgado Guerrero, la decisión busca superar las afectaciones en el sector comercial de Tulcán, capital de Carchi, por las bajas en sus ventas, pero ocasionaría un efecto distinto en el lado colombiano.

Tulcán es la mayor urbe comercial ecuatoriana cercana a la frontera con Colombia y se ubica a solo quince minutos en carro de Ipiales.

Con una economía dolarizada, sin opción de devaluar su moneda, Ecuador enfrenta una apreciación del dólar y la caída de los precios del petróleo, su principal rubro presupuestario. Delgado Guerrero también comentó que las restricciones comerciales y las salvaguardias impuestas por Ecuador incrementaron los precios en este país lo que ha provocado una ola de compradores colombianos que han llegado a sumar más de 70.000 visitantes en un solo fin de semana. (El Tiempo de Colombia)