Economía

INTERNACIONAL: La panela es un negocio que mueve $3 billones al año y genera 270.000 empleos

La panela es un negocio billonario. La producción de este endulzante natural es el segundo generador más grande de mano de obra en la agricultura del país. Después del café, la producción de panela genera alrededor de 270.000 empleos directos, con $45 millones de jornales que benefician a más de 350.000 familias en todo el país. El negocio panelero es extenso, pues actualmente se produce en 564 municipios alrededor de toda Colombia.

 

Para finales del año pasado, los productores y comerciantes de panela en los mercados locales movieron $3,3 billones. Según Carlos Mayorga, gerente general de la Federación Nacional de Productores de Panela, Fedepanela, los resultados de la producción de panela el año pasado los llevó a un punto medio luego de cinco años de desequilibrio.

“El consumo de la pandemia en los últimos 17 años se ha deprimido en 48%. De esos, en los últimos cinco años, el consumo se deprimió 24%”, indicó Mayorga. La razón, parte principalmente del cambio en los hábitos de consumo de la nueva generación: “A la gente ya no le gusta consumir panela, porque es poco práctica y está bien, pero el reto está en diversificar rápidamente el producto” agregó el gerente de la Federación.

La producción de panela se divide en cinco ejes de producción en Colombia, presentes en Antioquia Cundinamarca Santander Boyacá y Nariño.

Aproximadamente desde hace seis años Fedepanela ha venido ejecutando estrategias para bajar la presión que está impuesta en los mercados locales y trasladar parte de esa carga a los especializados, o sea, las exportaciones. Aunque ha sido un negocio que ha venido creciendo de manera importante, aún es muy poco frente a la producción de panela nacional. “De 950.000 a 1 millón de toneladas salen por el país, mientras al exterior salen de 10.000 a 11.0000 toneladas”, dijo Mayorga.

Una preparación ancestral

El respaldo de Fedepanela les ha dado a los productores campesinos la posibilidad de pasar de la informalidad a un trabajo técnico. La idea de la Federación es que, con la homogeneización de la producción de la panela, se podrán crear más políticas públicas que le den condiciones más dignas al productor y a sus familias.

“En la celebración del reinado se le da la oportunidad a 65 emprendedores del agro industria panelera y mercados rurales”.

Con la mirada hacia el futuro, el monopolio de la producción se está acabando y es que son muchos los productos que pueden surgir de los procesos de preparación de la panela, incluso, para hacer licor. Y es que la Ley 2005 de 2019 les abrió la oportunidad a los productores para preparar libremente licor de panela.

Aún hay que trazar un camino para la transformación del subsector de la panela que está en el campo, porque más de 70% de los productores son campesinos que trabajan con la dependencia en el jornal desde la informalidad. En tanto la producción se vuelva más técnica, será más fácil plantear las políticas púbicas que beneficien al productor de panela.

El Sena apoya de la misma manera a la homogeneización de la producción con su programa de instructores para la producción. Este programa le brinda acompañamiento a los campesinos que tienen un trapiche, el centro de producción de la panela, y les ayudan a hacer un proceso más cuidadoso de producción.

Un último dato que vale la pena destacar es la panela pulverizada, que es la joya de la temporada. Para enfrentar el índice de depresión de consumo de panela, se idearon formas en las que podía presentarse, con el pensamiento de base de que su consumo debería ser más fácil para incrementar las ventas. En Villeta, hay una productora que está sacando cinco toneladas semanales de panela pulverizada para todo el país.

“Hay que avanzar hacia la tecnificación de la panela”

Yesid Galvis es productor y dueño de Asotrapiche, una finca que se encarga precisamente de la producción de panela. Como la gran mayoría de fincas, el trapiche de Galvis es un negocio familiar en el que todos ponen un grano de arena para la realización de los diversos productos que pueden provenir del elixir de la caña de azúcar.

¿Cuál es el reto más grande el que se enfrenta un productor?

Principalmente, buscar apoyo para modernizar toda la cadena productiva de la caña, esto es, mejorar eficiencia y productividad en cultivos, reindustrializar la transformación de la materia prima y convertirla en productos competitivos y de alta calidad sean alcoholes, licores, melaza, mieles, confitería o panela.

También es primordial fortalecer la comercialización en mercados nacionales e internacionales, teniendo en cuenta que el campesino puede y debe participar en la utilidad de este ejercicio, situación que hasta el día de hoy no se ha tenido en cuenta en nada.

¿Con cuánto dinero se puede empezar?

Para iniciar los estudios de estructuración de un trapiche se necesita más de $1 millón, lo cual no representa mucho, pero al reconocer que no todos los productores están en el negocio formalmente, representa una brecha bastante grande en los modelos de producción de la panela en Colombia.

¿Cómo se puede ser más productivo?

Hay un problema de base y es que es un hecho que estamos atrasados en tecnología, es decir, tengo un motor importado que lleva 60 años en funcionamiento, y está bien, pero siempre podría ser mejor. Con el proyecto que presentamos en la Agencia de Desarrollo Rural esperamos obtener de $1.200 millones a $5.000 millones para poder avanzar en el proceso de tecnificar la producción de panela. Todos los productores le van a decir lo mismo, ese es el objetivo, porque al homogeneizar la producción la cadena se vuelve más justa con el bolsillo de quien produce panela.

¿Cómo es el proyecto de la Agencia de Desarrollo Rural?

Hoy, un productor trabaja de 16 a 18 horas diarias para sacar una buena producción de panela y sus derivados. El objetivo del desarrollo del proyecto es hacer más digna la labor del productor. Y es que si se homogeneiza el proceso se reduce, en primer lugar, la carga laboral; y en segundo, y considero que el más importante, es que el campesino y el productor se quede con el 100% del producto de la producción, pues actualmente más de 70% de los resultados se lo quedan los intermediarios.

¿Cómo hacer frente a los retos?

Otro reto igual de importante es el relevo generacional y la profesionalización del campo que se logra con la migración de personas que fueron a la ciudad y se formaron, pero que hoy no encuentran garantías para regresar.

Mi invitación siempre va direccionada hacia la academia. Las universidades deberían hacer más efectiva la presencia de los profesionales en formación en la periferia del país. El campo necesita médicos, abogados, periodistas, docentes y, en general, profesionales que nos ayuden a respaldar los procesos que estamos atravesando ahora.

 

VIA : AGRONEGOCIOS