Economía

INTERNACIONAL: Faltarán 500.000 toneladas de azúcar en el mundo en 2024 y lo notará Oriente Medio

El déficit mundial de azúcar alcanzará 500.000 toneladas en 2024 y, debido a la crisis del mar Rojo, notarán más su escasez grandes consumidores de dulce como los países de Oriente Medio y del sur del Mediterráneo, según la Organización Internacional gubernamental azucarera (OIA).

El director ejecutivo de la OIA, José Orive, ha constatado, en una entrevista con Efeagro, la limitada disponibilidad de azúcar para el consumo global, una tendencia que viene de 2023, tras una campaña con merma en las cosechas.

La OIA es un organismo intergubernamental formado por 86 países, con sede en Londres, y creado bajo los auspicios de la ONU; Orive, guatemalteco, es su director ejecutivo desde 2014.

Ha señalado, en una conversación telefónica, que frente a los récords de precios registrados en 2023 se espera una moderación este año y recuerda que en agosto del año pasado llegó a haber una carencia de 2,1 millones de azúcar en el planeta.

Pero en Europa se están registrando cotizaciones altas por la escasez.

El mar Rojo

Orive ha detallado que el sur del Mediterráneo, Oriente Medio y el norte de África pueden notar el impacto comercial del conflicto en el mar Rojo, pero no tendrá consecuencias «drásticas» en América ni en Asia ni en otros puntos de África.


Ha añadido que en torno a esa zona países como Dubái, Omán, Arabia Saudí o Baréin tienen «megarrefinerías» que refinan azúcar de Brasil y lo distribuyen, por lo que «mucho comercio se mueve a través de esa zona marítima».

Además, ha recordado que en esta región hay mucho uso de azúcar en el té y en sus dulces, «está en el tercio que más consume».

Respecto al consumo global, también ha apostillado que hace unos años la ingesta azucarera estaba a la baja por las advertencias sobre la obesidad, pero en estos momentos se ha reconducido y ha vuelto a aumentar como un ingrediente nutricional para ingerir con moderación.

Los datos y los líderes

La producción mundial de azúcar alcanzó 179,887 millones de toneladas en la campaña 2023-2024 -cerrada en otoño-, con un incremento anual del 0,87 %; 141,9 millones proceden de la caña y 38 millones de la remolacha, según la OIA.

El consumo mundial se situó en 180,22 millones de toneladas, con un crecimiento anual del 1,24 % mientras que el déficit azucarero global fue de 335.000 toneladas.

Brasil y la India son los principales productores de azúcar de caña, mientras que Rusia, Francia, EEUU, Alemania y Turquía destacan, por este orden, en el azúcar remolachero.

Orive ha explicado que Brasil domina el 80 % del comercio en el mundo, la India es el mayor consumidor, especialmente cuando tienen su festivales, mientras que China e Indonesia son los principales importadores; en cuanto a Tailandia, otro de los «grandes», ha visto afectada su producción por la sequía.

Rusia y Ucrania han mantenido su capacidad productiva, pese a los dos años de guerra, según Orive, que ha recordado la importancia rusa en el suministro a las fábricas de los países asiáticos antes dependientes de la Unión Soviética.

Además, Alemania lidera la exportación de dulces.

Al hablar de referentes, hace un guiño a su país diciendo que Guatemala tiene el único estudio para el estudio sobre cambio climático de un cultivo como el azúcar.

Orive ha recordado los elevados precios de 2023, que también se reflejaron en el IPC español, y que después se moderaron tras la salida de volúmenes retenidos por problemas logísticos en Brasil; ahora las cotizaciones mundiales se sitúan entre los 23 y 24 centavos de dólar por libra y podrían subir hasta 25.

Pero en Europa «siguen batiendo récords» y rondando los 870 euros por tonelada, por la merma de producción a causa de factores climáticos.

Sin embargo, Orive ha mencionado como signo «alentador» la apuesta de la Unión Europea potenciar las energías renovables y el uso de pulpa de remolacha para biocombustibles, sustancia antes empleada para alimentar el ganado.

Preguntado por los argumentos sobre el impacto de los cultivos para biocombustible en una menor oferta de los alimentos responde tajante: «No he visto ninguna cifra que indique una merma en la oferta alimenticia de granos de carbohidratos como el azúcar a expensas del etanol, es un argumento falaz».

A ese respecto ha señalado que cuando se muele la caña y sale el jugo, uno puede obtener a la vez el azúcar y la energía con su aderezo.

Por:  El Productor.com