Economía

INTERNACIONAL: Economía uruguaya tuvo un crecimiento reducido en 2023

MONTEVIDEO,  La economía de Uruguay apenas creció un 0,4 por ciento en 2023 debido sobre todo a una gran sequía que afecta al país y la finalización de obras importantes asociadas a la construcción de una planta de celulosa.

 

«El dato del Producto Interno Bruto (PIB) está dentro de lo esperado», declaró a Xinhua el investigador de Ceres (Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social) Martín Alesina, consultado sobre el Informe de Cuentas Nacionales que presentó este jueves el Banco Central del Uruguay (BCU).

Para Alesina, hubo presión a la baja por «el efecto de la sequía, la diferencia cambiaria con Argentina, la parada de la refinería desde septiembre y el fin de las obras de la planta de celulosa de UPM 2 y, asociada a esta industria, el Ferrocarril Central».

De hecho, la sequía que finalizó este último invierno austral, fue la peor en los últimos 70 años, provocando pérdidas de casi dos mil millones de dólares americanos para el sector productivo, según estimaciones oficiales.

El informe del BCU destacó, desde el enfoque de la producción, la incidencia negativa de los sectores Energía Eléctrica, Gas y Agua (-9,2 por ciento) y Construcción (-5,6 por ciento).

La presión negativa «se vio compensada por lo que fue que UPM haya empezado a producir», dijo Alesina, en alusión a la principal inversión privada de la historia del Uruguay que, a pleno rendimiento, convertiría a la celulosa en el primer producto exportado del país.

De acuerdo al BCU, los sectores Agropecuario, Pesca y Minería (5 por ciento), junto con Salud, Educación y Actividades Inmobiliarias (1,1 por ciento) registraron la mayor incidencia positiva sobre el PIB.

Ignacio Umpiérrez, investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), coincidió en que el bajo crecimiento respondió al impacto de la sequía, al cierre de la refinería de la petrolera estatal ANCAP por mantenimiento técnico y «al desvío de consumo hacia Argentina por más de 800 millones de dólares respecto al promedio histórico».

«Eso estuvo parcialmente compensado por el propio rebote del agro en el cuarto trimestre de 2023, la incorporación de UPM 2 (planta de celulosa) en su fase de producción industrial y exportación y el dinamismo del consumo privado», evaluó Umpiérrez en diálogo con Xinhua.

El consumo privado «fue el motor del crecimiento en 2023 de la mano del aumento del salario real y la creación de 40 mil empleos», resaltó.

Alesina coincidió en que hubo presiones positivas «por la recuperación del salario real y de las personas empleadas, que hicieron que el consumo haya sido mayor este año que el anterior».

El gasto en consumo final mostró un avance del 2,8 por ciento, pero hubo un descenso de la formación bruta de capital (inversión) del 2,7 por ciento, según el BCU.

Alesina subrayó que «el crecimiento del 0,4 por ciento, en realidad, fue un poco menor al esperado», dado que el BCU había revisado a la baja el PIB de 2022 debido al impacto de la sequía durante el cuarto trimestre.

La economía uruguaya aumentó un 4,7 por ciento en 2022 y un 5,3 por ciento en 2021, dejando atrás la caída del 6,1 por ciento registrada al comenzar la pandemia en 2020, que interrumpía un ciclo histórico de 17 años consecutivos con crecimiento del PIB.

El Gobierno del presidente Luis Lacalle Pou había recortado recientemente su previsión de crecimiento para 2023, hasta cerca del 0,5 por ciento, si bien espera un efecto «rebote» con un alza de 3,5 por ciento para 2024.

Por : Gerardo Laborde   XINHUA