Opinión

Insolente invitación…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

En días pasados, recibí un mensaje de parte del Gobernador del Guayas, invitándome a una reunión, en un día específico y a una hora determinada, respondí por qué había establecido con anterioridad contacto, con la señora Carmen Meza de la Gobernación sobre otro asunto, que me encontraba fuera del país, y que el sábado si el Gobernador quería conversar conmigo, lo invitaba a un café en el #GYC a la hora más conveniente para él…

Ayer recibí un mensaje y luego una llamada de una abogada María Gabriela, que sin conocerla y jamás haber tratado con ella, me llama: ¿Gino Norero? sí quien habla? soy la abogada María Gabriela, asesora jurídica del Señor Gobernador Pablo Arosemena, el miércoles a las 11.30 am, lo espera para durante 30 minutos, reunirse con policías y tratar sobre temas de seguridad… Perdón como dijo? Pablo Arosemena quiere reunirse conmigo el miércoles durante 30 minutos, ¿etcétera?, usted está totalmente equivocada, si el Gobernador quiere hablar conmigo, me tiene que llamar él….

No puede una desubicada e igualada abogada, que no la conozco, pero que tiene que aprender educación y modales, por muy diferentes que hoy sean los jóvenes, si es una profesional joven, o muy engreída del Gobernador o si es una aniñadita, tratar así a las personas, yo mismo me exijo y demandó respeto y cortesía….

Cuando el Dr. Vicente Taiano mi amigo quiso conversar conmigo sobre temas de seguridad, siendo amigos de muchos años, me llamó personalmente, luego me invitó a almorzar al #BankerClub, platicamos y todo como debe ser, con la mayor cordialidad, respeto y educación, como se deben tratar asuntos de cualquier índole, entre profesionales, gente adulta y madura…

Pero está grosera e insolente invitación del  Gobernador actual, que por consideración a mi amigo y compañero Oscar Arosemena Baquerizo, y a su suegro Eduardo Jalil, “don Peche”, no le digo lo que se merece…pero si le dije a la mala educada abogada María Gabriela: Guillermo Lasso, Presidente de la República, cuando ha querido comunicarse conmigo, él me ha llamado, o él me ha enviado mensajes, no se diga el Gobernador, yo no soy empleado de él, no tengo nada que hablar con él, ni me interesa…

Le envié un mensaje a la Sra. Carmen Meza, explicándole el tema, pidiéndome mil disculpas: “Buenas tardes don Gino. Le expreso mil disculpas si lo hemos importunado. Hago llegar su mensaje”.

Esa es la correcta forma de tratarnos entre todos, con respeto, educación y cortesía.

Leía del fundador de una de las mayores tiendas de consumo masivo en EE. UU. y luego en uno de los mayores Bancos del mundo, que la mayor fortaleza que tienen dentro de su estrategia de negocios, es tratar a todos sus clientes con CORTESÍA Y RESPETO…

¿Será esta regla de oro, muy difícil de aplicar en los acomplejados y agrandados espíritus minúsculos de nuestros soberbios funcionarios y autoridades?

Semper Fi.