Economía

Inseguridad impulsa blindaje de vehículos en México y atrae nuevas empresas

A esta iniciativas empresariales se les suma una realidad que beneficia al sector y es la imperante sensación de inseguridad en México.

México. La industria del blindaje de vehículos en México crece a buen ritmo por la intensa sensación de inseguridad entre la ciudadanía del país, empujando la llegada de nuevos competidores nacionales y extranjeros.

“El blindaje crece a dos dígitos año con año en gran parte de los países centro y suramericanos, donde hay narcotráfico y la inseguridad es un flagelo”, dijo en entrevista con Efe el representante y director de la empresa de blindajes Tough & Stronge Vehicles, Édgar Ramírez.

De origen colombiano, Tough & Stronge Vehicles inaugurará en estos días su primera planta de ensamblaje y oficinas en México, lo que muestra el interés creciente de compañías de todo el mundo en el mercado mexicano.

Ramírez, cuya compañía tiene experiencia en muchas naciones de la región y en zonas de conflicto como el Medio Oriente, recordó que en Latinoamérica “la demanda es muchísima” y puso como ejemplo Venezuela, donde la industria crece al “descomunal” ritmo del 90 % anual.

Según datos de la Asociación Mexicana de Blindadores de Automotores (AMBA), la industria del blindaje automotriz creció el 5 % en 2014 frente al año anterior, colocando en el mercado 2.400 unidades.

A juzgar por estos datos, los incrementos no son tan altos como en otros países del subcontinente, pero sí lo suficiente para incentivar la competencia.

“Se incrementa la demanda y también las empresas que se dedican a instalaciones de blindaje, pero hay para todas”, consideró el experto, quien destacó que, eso sí, las compañías deben desmarcarse ofreciendo facilidades al comprador.

Hoy día los clientes pueden adquirir sus propios vehículos y blindarlos, comprarlos ya protegidos o alquilarlos directamente a las firmas especializadas.

Se trabaja regularmente con autoridades y empresarios, aunque el siguiente paso es “llegar a las amas de casa”, reveló Ramírez.

“Por eso estamos en negociaciones con el sector financiero, para que cualquier persona tenga acceso (al crédito)”, explicó el director de la firma, quien relató que el costo promedio de estos arreglos es de entre 30.000 y 40.000 dólares.

A esta iniciativas empresariales se les suma una realidad que beneficia al sector y es la imperante sensación de inseguridad en México.

Y es que un 67,9 % de la población consideró que vivir en su ciudad es inseguro, según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de marzo de 2015.

Entre enero y mayo de este año, el país registró 7.428 homicidios dolosos, un ligero descenso del 2,7 % frente al mismo periodo de 2014, según datos oficiales.

Y aunque en este contexto la industria del blindaje tiene un claro mercado, debe renovarse en materia tecnológica para seguir creciendo, explicó el especialista.

“Llegará a un punto en que te vas a subir a un vehículo blindado y va a parecerte que no estás en uno. La tecnología automotriz va avanzando a ritmo descomunal y por lo tanto nosotros no podemos estar desligados de ella”, afirmó Ramírez.

En los últimos años la industria ha evolucionado, sobre todo, en materia del peso trasladado al vehículo para blindarlo.

Si para un blindaje comercial, que protege de toda clase de arma de fuego corta, como un revólver, antes se añadían entre 400 y 450 kilogramos al vehículo, ahora se redujo a 200 kilogramos, precisó el representante de Tough & Stronge.

A una industria que aumenta en la medida en que crece la inseguridad es inevitable cuestionarle su porvenir en un futuro -tan utópico como deseable- en el que se redujeran los niveles de violencia.

“Hablamos de una proyección de 25 a 30 años posterior a que se dé solución a los problemas inmediatos”, valoró Ramírez, quien puso como ejemplo Colombia.

Aunque fue en los ochenta que esta nación padeció el azote del crimen organizado y los más altos índices de criminalidad, la industria sigue floreciente hoy día, añadió.

“El daño social que se crea en esos años es muy difícil recuperarlo en poco tiempo. Crean un daño tremendo en la niñez y en la juventud”, concluyó Ramírez, quien aseveró que muchos jóvenes involucrados con la delincuencia buscan subsistir “de la única forma que saben, y es al margen de la ley”. (Efe/La Nación)