Opinión

Informe a la Nación

Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil.

El presidente de la República del Ecuador, Daniel Noboa, en su Informe a la Nación desde la Asamblea Nacional, el 24 de mayo de 2024, dijo que en tan solo seis meses que gobierna ha logrado lo que otros gobiernos no pudieron en sus mandatos, desde dos a diez años, con los mismos funcionarios.

También, agradeció al Jefe del Comando Conjunto y a todos los militares de las Fuerzas Armadas (FF. AA.) por el cumplimiento responsable y permanente de las misiones impuestas en el decreto ejecutivo 111 del 09 de enero de 2024; con el que reconoció que en Ecuador había un conflicto armado interno causado por las acciones violetas y terroristas de grupos del crimen organizado transnacional y grupos armados no estatales, es más, identificó a veintidós de estos.

Repitió varias veces que vivimos un nuevo Ecuador, por haber recuperado la institucionalidad del país, a pesar de que, hay ciudadanos que desean y piden a la comunidad internacional que sancionen al país por una decisión, que generó una crisis diplomática; – en referencia a la captura en la embajada de México del convicto, Jorge Glas, y las declaraciones del prófugo Rafal Correa, ¿será traición a la Patria o demencia? —.

La verdad es que referente a la seguridad, hasta el momento, con su decisión de declarar la guerra interna al crimen organizado, sí ha logrado lo que ningún otro presidente de los tres últimos gobiernos alcanzaron. Sin embargo, en seguridad no son los mismos funcionarios en relación con los altos mandos, que se cambiaron en cada gobierno, aunque, sí son los mismos militares en cadena jerárquica de las FF. AA., lo que demuestra la fortaleza en la formación y doctrina institucional.

El presidente manifestó, varias veces en su intervención, la gratitud hacia los militares por cumplir lealmente sus disposiciones de permanecer realizando operativos antiterroristas en las calles y controlando permanentemente las cárceles, por lo que, la ciudadanía se siente más protegida. Es importante destacar que al verdadero militar con vocación y bien formado tiene claro que en democracia la decisión política, de quien ha elegido el pueblo como su presidente, debe cumplir y mediante estrategias y tácticas alcanzar el objetivo. El militar no rehúye de cumplir su deber.

Si otros gobernantes no tuvieron la decisión política de combatir el crimen organizado, por debilidad o ausencia de liderazgo, y tuvieron como asesores a exministros de Defensa y exjefes del Comando Conjunto, que no asesoraron o no fueron escuchados, no es ético pronunciarse públicamente criticando a sus compañeros de menor antigüedad, como lo está haciendo un sabio general exministro de Defensa.

Que la institucionalidad del país se haya recuperado es una utopía, sin embargo, al menos en el sector de la seguridad y defensa hay una recuperación de la disciplina, credibilidad y confianza en las FF. AA.; solo que, todavía asoman unos pocos infectados por la doctrina socialista igualitaria que inoculó el expresidente Correa y sus ministros de Defensa con el propósito de destruirlas. No hay ejército en el mundo sin generales y una cadena de mando hasta llegar al soldado. ¡En el sistema socialista las jerarquías militares son más profundas!

Hay que seguir soñado con un nuevo Ecuador. ¡Viva FF. AA.! ¡Viva Ecuador!