Internacional

Indígenas del Amazonas reportan más amenazas de muerte tras asesinato de activistas

En Perú, unas 1.160 comunidades nativas han buscado sin éxito conseguir títulos de sus tierras ancestrales en los últimos 30 años, según la federación indígena Aidesep.

LIMA. Los indios de la frontera entre Perú y Brasil dicen que siguen recibiendo amenazas de muerte de leñadores, después del asesinato de cuatro jefes locales en una remota región boscosa azotada por la tala ilegal.

El asesinato del líder asháninka Edwin Chota y tres de sus compañeros ocurre tras un aumento creciente de las tasas de deforestación en el Amazonas el año pasado y ha profundizado la preocupación de que los taladores puedan atacar a las tribus, que se han convertido en sus oponentes más activos.

Las tensiones destacan la falta de ley en una de las fronteras con más biodiversidad del mundo y que por largo tiempo ha sido un punto de disputa entre las visiones de orientadas al desarrollo y a la conservación.

En los últimos años, los indígenas en las fronteras se han enfrentado con forasteros que buscan madera, petróleo, oro y el control de rutas de tráfico de drogas a Brasil, donde el Mundial de fútbol alimentó la demanda por cocaína peruana.

El grupo activista Global Witness dice que la violencia pone en duda el compromiso de Perú con la protección de su bosque rico en carbono y con el otorgamiento de derechos a la tierra a las comunidades nativas.

Perú, que es anfitrión de las conversaciones sobre el cambio climático de Naciones Unidas, detuvo a tres taladores en conexión con los asesinatos. Pero los arrestos no han frenado la tala ilegal en la zona fronteriza ni han puesto fin al tipo de acoso que antecedió a la muerte de Chota, dicen los pobladores.

“Han habido incluso más amenazas”, dijo el líder asháninka Reyder Sebastián por teléfono desde la región fronteriza.

Los leñadores advierten a los pobladores de que se queden tranquilos o enfrentarán la misma suerte que Chota, usando la radio o gritando a lo largo de los ríos, agregó. Sebastián ha recibido una cantidad de amenazas de muerte en su teléfono celular desde que reemplazó a Chota como líder local, contó.

Perú dijo que la policía apostada cerca de la frontera después de los asesinatos podría ayudar a asegurar la protección y prometió enviar pronto personal y recursos adicionales.

La policía federal de Brasil también dispuso temporalmente tropas en la región.

La viuda de Chota, Julia Pérez, quien dio a luz a su tercer hijo el mes pasado, dijo que la policía peruana está apostada en un asentamiento donde viven los leñadores, cruzando el río de su pueblo nativo.

(Reuters/ La Nación)