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Incógnitas alrededor del Metro de Quito ¿peligra su operación?

Expertos y transportistas opinan sobre la nueva convocatoria para operar esta obra, así como la falta de transparencia en el sistema de recaudo y la restructuración de rutas y frecuencias.

Luego de que se reanudó la búsqueda por el operador del Metro de Quito (eje fundamental para que sea inaugurado), expertos y transportistas señalan que esta no es la única incógnita alrededor de la obra más cara de la ciudad.

Temas como el sistema de recaudo o la restructuración de rutas y frecuencias, no han sido transparentados, señala David Dávalos, excoordinador de la veeduría del Metro de Quito, quien agrega que tampoco se ha convocado a nuevos veedores.

La restructuración de rutas y frecuencias – que permite que los buses en superficie se conecten con el Metro– es una de las cosas que todavía no está lista. Así lo ha detallado Pablo Lima, representante de los transportistas, quien durante una entrevista a Teleamazonas, explicó que no existen directrices claras desde la Secretaría de Movilidad para entender cómo se realizará este proceso.

Los transportistas agregan que se les ha solicitado que ellos sean los encargados de reestructurar sus rutas, cuando es una competencia de la Secretaría de Movilidad. Por el momento, afirman, no han avanzado en nada.

Este proceso debió definirse en 2021. Al menos así se ofreció en 2020, durante la sesión del Concejo Metropolitano, cuando Guillermo Abad, exsecretario de movilidad, aseguró que se realizará toda una restructuración administrativa, que partirá de la asignación de rutas y frecuencias, en 2021.

De acuerdo con la Ordenanza aprobada en esa sesión, durante el primer semestre de 2021 debía concluir el concurso de rutas y frecuencias. “Esto quiere decir que la capital está a tres meses de tener una nueva primera versión de transporte”, se destacó desde el Concejo Metropolitano, en ese entonces. Además, según el cronograma municipal, la ordenanza se terminará de implementar en su totalidad en el segundo semestre de 2022. Algo que tampoco se ha cumplido.

Dávalos señala que otra incógnita es el sistema de recaudo. “Debería unificarse. No puede ser que El Metro se pague con una tarjeta y en los buses con monedas. Hemos solicitado transparencia sobre estos procesos (…) si yo que estuve un año seis meses cerca del proceso aún no tengo claro, imagínese la ciudadanía”, resalta.

Para el especialista en contratación pública, Daniel Alvarado, es necesario que haya honestidad sobre la situación interna de la empresa Metro de Quito. Para él y para Dávalos la propuesta de operar comercialmente El Metro, en diciembre de 2022, es imposible cuando ni siquiera se han detallado los procesos de funcionamiento del sistema.

 “Con la caída del operador oferente y la justificación que dieron las autoridades se nota no solo la falta de transparencia sino un deficiente control”, agrega Alvarado.

Por su parte, el gerente, Efraín Bastidas, ha ratificado que el no contar con operador y firmar el contrato que, un mes después de lo planeado, no afecta el cronograma. (AVV)

La Hora