Opinión

IMPARABLE CARAPAZ

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

Sin lugar a duda la mayoría de los medios de comunicación del país y muchos del mundo, llenarán sus páginas deportivas y noticieros con acertados comentarios sobre el inobjetable y contundente triunfo de la “Locomotora con pedales” que le dio al país su segunda medalla olímpica, en una disciplina competitiva y difícil.

La medalla de oro llena de alegría a un país que estimula el sentir deportivo mayoritario de un Estado que no le interesa el desvío de la juventud al consumo de drogas y el mejor homenaje que el Presidente de la República, aparte de las condecoraciones que acostumbra a entregar, debería ser eliminar la tabla del consumo de drogas y guiar a las nuevas generaciones a la práctica del deporte, la lectura y el trabajo constructivo libre de ideologías ajenas a nuestras costumbres.

Aprovecho unas pocas líneas para felicitar a mi ciudad y la de mis ancestros Guayaquil, en otro aniversario de su Fundación y festejarla como debe ser: trabajando, con la esperanza de un Ecuador mejor, libre y democrático como dice el lema de nuestro Escudo Nacional: DIOS, PATRIA Y LIBERTAD.