Realidades

Ignacio Silva: “El arte es mi pasión”

Silva asegura que siempre le ha gustado el arte y que mientras pinta escucha música para ganar inspiración.

GUAYAQUIL. Amante de la música, locutor y reconocido pintor ecuatoriano es Ignacio Silva Martínez, un guayaquileño creativo que en cada una de sus obras de arte busca ser autentico, y en algunas de ellas, transmitir mensajes a la juventud.

Silva, que empezó su carrera artística a los 30 años, señaló que sus dotes artísticas siempre estuvieron allí, aunque inicialmente estudió Leyes, no se sintió atraído por esa profesión y no fue sino hasta esa edad, que decidió dedicarse al arte plástico.

“En esa época de mi vida tuve dos opciones, la una era escribir porque me gustaba, y la otra pintar. Yo tenía facilidades para el dibujo y la pintura, de las dos cosas me quedé con la pintura porque me gustaba más, podía expresarme mejor, me identifiqué mejor, y en el ámbito de la  pintura me identifique mejor con la acuarela”, señaló.

La definición que encontró Silva para esta técnica es “mágica”, porque según él, lograr una pintura en acuarela significa un reto entre el pigmento, el agua y el artista. “Muchas veces uno pinta y después de un rato cuando se ha secado la pintura, el efecto es diferente al que uno intentó al inicio. Por eso yo digo que es un poco como magica”.

Además se sintió a gusto utilizando dicha técnica porque es una de las más rápidas, así lo aseguró este multifuncional, quien  se confesó un poco inquieto a la hora de realizar sus obras de artes.  “No me gusta esperar tanto, armar caballete, preparar el lienzo, hasta que terminaba, sentía  como que la inspiración se me iba.”

Con un estilo figurativo y mezclas de varios elementos de significado específico, Silva cuenta con una obra titulada: Detrás de lo aparente, que muestra inicialmente piezas de un rompecabezas con diversas figuras, y el significado se encuentra en lo que hay debajo. “ Lo que está debajo de lo que aparentemente es lo real. Por lo general lo aparente es mentira”.

Cuenta que su primera experiencia en una galería de arte ha sido  la más grata durante toda su carrera. “Mi primera exposición, marcó muchísimo mi carrera, me dio un ánimo espectacular, fue en una galería que ya no existe y se llamaba la manzana verde, en esa época yo solo hacia plumillas (cuadros en blanco y negro), y eran mujeres que la mayoría tenían los labios rojos. Presenté como 37 cuadros y se vendieron 32”.

Aseguró que a partir de ese momento, descubrió que quería sacar su pro estilo, “así como Botero sacaba a las gordas, yo quería sacar un estilo propio y de hecho salio, salieron cosas buenas”.

En la actualidad todas sus obras son una mezcla de todos los estilos que exploró desde que empezó.

Con su arte, Silva ha cosechado premios nacionales otorgados por el tenis club e internacionales como una mención en Buenos Aires- Argentina y en Miami- Estados Unidos. Así como también en una exposición de acuarelistas  latinoamericanos, donde obtuvo el cuarto lugar.

Entre exposiciones colectivas e individuales, el artista suma 15 exposicione. Algunos premios también. En una exposición en el tennis club, mención en Buenos Aires y Miami, aquí en acuarelista latinoamericanos quede en cuarto lugar.

Destacó la importancia y el trabajo que el Municipio de Guayaquil hace por el arte pero al mismo tiempo señalo que en el País falta mucho para que este dé sea más reconocido.

“El municipio da muy buen impulso pero las galerías de arte que habían muchas han cerrado porque parece que no han sido mucho negocio, las pocas que se mantienen, lo hacen por amor al arte, pero impulso no veo”, aseguró.

Otra de sus grandes pasiones la música. En la actualidad es el locutor del programa radial Café con Jazz,  que trasmite once Q  de lunes a viernes en horario de 12 y 30 a 14:00.

Hace ocho años y sin conocimientos radiales, se lanzó a vivir esta experiencia luego de que la persona que iba a ser su compañero se echará atrás por asuntos personales.

“El programa que tengo inicio en Diblú y era sobre la música contemporánea, no solo esa sino que también ponía chill out, boza, new age, lounge. Estuve como 6 años en Diblú y salió porque era estrictamente deportiva, luego me llamaron de La Estación, estuve ahí como dos años, hasta que cambiaron de dueño y salí, ahora hace como dos años me llamaron en 11 Q”.

Aunque le hubiera gustado tocar guitarra, asegura nunca fue bueno para entonar ningún instrumento. Ahora gracias a su programa y a sus amigos cuenta con un stock de más de 40 mil canciones, “hay bastante repertorio”, concluyó. (VBF/La Nación)