Opinión

Ideas para conectarte con tu potencial oculto y sacarlo a la luz.

Por: Lucy Angélica García/ Portoviejo.

  1. – Mide tu crecimiento por cuán lejos has llegado.

El crecimiento de un árbol puede verse por cuánto ha crecido desde la tierra. Grant escribe: «La verdadera medida de tu potencial no es la altura de la cima que has alcanzado, sino cuánto has subido para llegar allí». No olvides mirar hacia atrás para ver cuánto has crecido. Cuando los primeros brotes se abren paso en la tierra tras un duro invierno, tú no te enfocas en cuán altos son. Te maravillas de que hayan logrado empujar a través del terreno frío y oscuro para buscar la vida. Ve bajo la misma perspectiva tu propio crecimiento. Has recorrido un largo camino desde donde comenzaste. ¡Valóralo!

  1. – Construye tus habilidades de carácter

No confundas tus cualidades personales con tu carácter. «No se trata de las cualidades que tienes, sino de lo que decides hacer con ellas. La personalidad es tu predisposición, tus instintos básicos respecto a cómo pensar, sentir y actuar. El carácter es tu capacidad de dar prioridad a tus valores por encima de tus instintos».  Sólo porque un árbol tiene raíces fuertes, eso no implica que automáticamente vaya a tener ramas fuertes. Las raíces necesitan ser nutridas y acompañadas tanto como tus cualidades internas necesitan ser nutridas para convertirse en habilidades de carácter que puedes usar para crecer. La disciplina es una habilidad que se puede aprender y enseñar. La bondad es una habilidad que se puede aprender y enseñar. Al igual que las ramas de un árbol, mientras más habilidades construyas, más alto y más lejos llegarás.

  1. – Busca la incomodidad.

El proceso de crecimiento es inherentemente incómodo. Una semilla pasa muchos meses bajo la tierra helada y oscura antes de abrirse paso y comenzar a trepar hacia la superficie. «La mejor manera de acelerar el crecimiento es aceptar, buscar y amplificar molestias. No es suficiente simplemente con aceptar una incomodidad mínima cuando surge», escribe Grant. «Sorprendentemente, lo mejor es buscar activamente la incomodidad». Ve hacia aquello que te desafíe. Debes saber que puedes encontrar tu camino a través de la oscuridad. Puedes comenzar a crecer incluso cuando no puedes ver cómo saldrás de la superficie.

El crecimiento es imperfecto. Los árboles no crecen perfectamente. Algunos días no hay suficiente sol. Otros días no hay suficiente agua. A veces deben crecen de forma acelerada y otras veces deben soltar ramas viejas para que puedan crecer otras nuevas. Si esperas a estar listo para enfrentar un nuevo desafío, puedes terminar esperando para siempre.

  1. – Comienza antes de estar listo.

¡Comete errores! Grant escribe: «Comprendí que el éxito no es sólo cuán cerca uno llega de la perfección sino cuánto ha superado a lo largo del camino. Tolerar las fallas no es sólo algo que necesitan hacer los novatos, es parte de convertirse en un experto y continuar logrando el dominio». Tolera los defectos, no sólo en tu interior sino también en el proceso de crecimiento. Uno no crece a pesar de sus errores, sino debido a que puede usarlos para crecer.

  1. – Absorbe y adapta.

En el invierno, parece que el árbol ha dejado de crecer. Sus hojas cayeron y sus ramas peladas parecen frágiles contra el oscuro cielo invernal. Pero las raíces de ese árbol siguen absorbiendo y adaptándose más allá de la superficie del suelo. Cuando pasas un momento difícil, absorbe los nutrientes que te ayudan a mantenerte fuerte y a ser capaz de adaptarte. «La resiliencia es una forma de crecimiento», escribe Grant. Ser capaz de absorber la luz y la bondad que te rodea y brindarla a los demás, es una poderosa forma de crecimiento.

Dentro de ti y a tu alrededor existe un profundo y bello potencial. Busca atentamente cada día los nuevos brotes que se abren camino en la tierra. Ellos te pueden enseñar a no dejar nunca de trepar hacia la luz.

Fuente: Aish Latino