Hundimientos de pesqueros con bandera ecuatoriana
Por: Cmte. Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil
La premisa fundamental de la gente de mar es salvaguardar la vida humana por encima de cualquier bien material.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implantó la política “América primero” o denominada “Corolario Trump a la doctrina Monroe”, promulgó la Estrategia de Seguridad Nacional; uno de sus objetivos es eliminar el narcotráfico.
Para ello creó el “Escudo de las Américas”, coalición integrada por 18 países, entre ellos Ecuador, y encargó las operaciones al Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) y a la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM), cuyas acciones se intensificaron desde agosto de 2026.
En enero de 2024, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa declaró una guerra no internacional contra el crimen organizado transnacional, cuya economía se sustenta en el narcotráfico y actividades ilícitas. Ante la desventaja operativa, Ecuador solicitó apoyo internacional, principalmente estadounidense. Así, se incorporó al “Escudo de las Américas” y participa en sus operaciones, con la posibilidad de que ocurran daños colaterales.
El marco legal de las operaciones se ampara en el Acuerdo Relativo a Operaciones contra Actividades Marítimas Transnacionales Ilícitas, firmado en 2023 y vigente desde 2024, y en el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA).
Los acuerdos dicen que: En aguas jurisdiccionales ecuatorianas, las fuerzas estadounidenses requieren autorización de las autoridades nacionales. Esta puede otorgarse mediante oficiales ecuatorianos en buques estadounidenses o de manera remota.
Y en alta mar (aguas internacionales), Ecuador mantiene jurisdicción preferente sobre los buques de su bandera; por tanto, Estados Unidos debe solicitar autorización para abordarlos cuando haya indicios de vínculos con el narcotráfico.
El SOUTHCOM y JTF-WHEM, en coordinación con el Gobierno de Ecuador, interceptaron y hundieron las embarcaciones pesqueras manabitas “Los Tres Hermanos”, el 28 de agosto, y “Conquista 2”, el 2 de septiembre. Las cuentas oficiales @Southcom y @DefensaEc las describieron como “estaciones flotantes de reabastecimiento de combustibles” vinculadas a Los Choneros. Los hechos ocurrieron en aguas internacionales del Pacífico oriental.
La tripulación se entregó a autoridades ecuatorianas y las naves, hundidas. Familiares de los detenidos esperan su llegada en las afueras de la Capitanía del Puerto de Manta, enfrentando la incertidumbre sobre su destino.
Es preciso indicar que antes de 1999 no existían hundimientos. Las autoridades navales interceptaban, inspeccionaban y trasladaban las naves a puerto, aunque muchas se liberaban y reincidían.
Entre 1999 y 2009, durante la permanencia del puesto estadounidense en Manta (FOL/Base de Manta), se registraron decenas de interceptaciones y varios hundimientos vinculados al narcotráfico.
El 2009 salió la base de Manta y hasta el 2018 no constan hundimientos, el control se debilitó. De 2018 a 2025 hubo capturas de embarcaciones narco y se hundió una guardacostas ecuatoriana que remolcaba un semisumergible. En 2026 las operaciones se intensificaron con los hundimientos descritos.
La coalición internacional intensifica la lucha contra el narcotráfico y grupos terroristas como Los Choneros, que utilizan pescadores pagados o amenazados. Los acuerdos habilitan operaciones en aguas jurisdiccionales e internacionales, respaldadas por inteligencia. Sin embargo, se presenta un drama humano de los capturados y sus familiares que aducen inocencia.
Se está cumpliendo con lo más importante: salvaguardar la vida humana en el mar por encima de cualquier bien material.
