Opinión

Hombres que se disfrazan y mujeres que desafían el frío

Alfonso Gil

@efe

Aficionados disfrazados y seguidoras que desafían al frío han llenado las gradas de los estadios de la Copa América en la primera fase del torneo, en la que no han faltado las indumentarias típicas de cada país y el colorido de las camisetas de las distintas selecciones nacionales.

Las vestimentas llamativas habituales en las ediciones recientes de las principales competiciones futbolísticas del mundo disputadas en sede única, en especial los torneos continentales de América o Europa y la Copa del Mundo, también han estado presentes en la cita futbolística chilena.

Sombreros mexicanos, máscaras, caras pintadas, gorros, pelucas y caretas con la imagen de algunos jugadores se han dejado ver en las estadios con independencia de la climatología de cada lugar, desde el calor de Antofagasta hasta la lluvia del sur que apareció en el Brasil-Perú que se disputó en Temuco.

El mayor colorido lo han puesto los chilenos con el rojo como color predominante, aunque acompañado casi siempre del blanco y el azul que también están en su bandera. Lo han hecho con sombreros y gorros de todo tipo, incluso de vikingos, y con sofisticados maquillajes.

En el capítulo de caretas su principal aportación ha sido el rostro de Arturo Vidal, máximo goleador de la Copa, pero protagonista extradeportivo del torneo por su accidente de tráfico en su tarde libre de la pasada semana tras el que dio positivo en el control de alcoholemia.

También se han visto caretas de Neymar y algún seguidor hasta se ha atrevido a mostrarse con la de Joseph Blatter, el presidente de la FIFA, que atraviesa el peor momento de su vida como dirigente futbolístico.

Al margen del colorido chileno, en la medida en la que las selecciones rivales empezaron a aparecer en los diferentes estadios, los tópicos de sus culturas y tradiciones empezaron a quedar patentes.

Argentinos, colombianos y, en menor medida, mexicanos han destacado por su número en las gradas chilenas. En el caso de los seguidores de México no han faltado los típicos sombreros y los poblados bigotes y grandes mostachos postizos que han lucido tanto los hombres como las mujeres.

La lucha libre es un referente del país y, por tanto, han aparecido El Santo o el Doctor Wagner, de la misma manera que también ha visitado la Copa el Chapulín Colorado

Por lo que respecta a las mujeres, ha habido casi tantas como hombres en los escenarios del torneo. Entre ellas, alguna seguidora peruana o boliviana no dudó en desafiar al invierno austral y disfrutar con los hombros al aire y sin más ropa que la parte superior del bikini y un vaquero los partidos que han llevado a sus respectivas selecciones a los cuartos de final del torneo.

Lo que nunca faltó en esas escuetas indumentarias fue el color que les identificaba con sus respectivas selecciones nacionales: el blanco y el rojo en el caso de Perú y el verde en el de Bolivia.

Con independencia del frío o el calor que sintieran, las mujeres y jóvenes que han viajado hasta Chile para apoyar a sus selecciones siempre son fieles a sus colores.

No faltan los personajes clásicos de todos los torneos. Manuel Ángel Loor, el Rey de la Cascarita ecuatoriano, cumple en Chile su quinta Copa América con su llamativa indumentaria roja,a amarilla y azul, tras haber recorrido por tierra y en doce días el trayecto entre Quito y Santiago.

También ha llegado Gustavo Llanos el “Cole” colombiano que ya ha estado en cinco ediciones de la Copa del Mundo y en ocho de la Copa América.

Algunas indumentarias responden a coreografías complejas y muy elaboradas a base de máscaras múltiples o de llamativas agrupaciones de banderas, como la del vestuario de un seguidor uruguayo.

Color, imaginación y originalidad marcan una de las otras copas, la que no se juega en el césped, sino en las gradas.

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