Opinión

Hillary, feel the Bern

Nicole Osuna

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@nicoleeosuna

Con la carrera presidencial estadounidense poniéndose cada vez más intensa conforme se acerca la fecha de elegir a los representantes de cada partido, muchos cuestionan la división existente en el partido demócrata. En particular, dicha división se está viendo de forma clara en jóvenes demócratas, también conocidos como los “millennials”.

Los millennials apoyan de manera abrumadora a Bernie Sanders. Las razones detrás de los números son varias pero el consenso es que Sanders está dispuesto a pelear por las causas que conciernen y preocupan a la mayor parte de los jóvenes americanos. Con su retórica elocuente, liberal y revolucionaria, Sanders propone una alternativa al “establishment” americano.

Tan solo con el tema de matrículas universitarias gratuitas, Sanders ya está apuntando a un problema que afecta a la gran mayoría de universitarios. Un porcentaje alarmante de jóvenes americanos acumulan una deuda de enormes proporciones sin haberse siquiera graduado de la universidad. Al egresar, tienen que preocuparse por conseguir un empleo inmediatamente en un mercado cada vez más duro y competitivo para poder empezar a pagar su deuda universitaria.

Otra razón por la cual los jóvenes no se creen la retórica de Clinton es por lo que ella representa. Según encuestas, ella es vista como parte del establishment, como una continuación de las ideologías de familias americanas con una larga trayectoria en la esfera política. En contraste, Bernie Sanders es un completo “outsider” con políticas radicales.

Pero no solo esto, con frecuencia ella es asociada con los grandes bancos como Goldman Sachs, entre otros. Para los millennials, ella es portavoz de las mismas instituciones financieras que causaron la Gran Recesión del 2008 y que son los culpables por la falta de empleo y oportunidades para las nuevas generaciones.

Por tanto, es vista como alguien en quien no se puede confiar. Además, el impacto que dichas asociaciones puedan tener sobre sus políticas preocupa en caso de ser elegida como presidente. Las relaciones de Clinton con grandes empresas y bancos también la distancia del “ciudadano común”, en oposición a Sanders quien apunta directamente a ciudadanos pertenecientes a la clase media.

Adicionalmente, la tendencia de Clinton por cambiar sus políticas de acorde a lo que dictamina la opinión pública es vista como ausencia de personalidad. Sanders, por otro lado, siempre ha mantenido la misma línea ideológica pese a que esta no haya sido siempre popular. Por ello, Sanders es visto como alguien “honesto” y consistente.

Por otro lado, las encuestas también indican insatisfacción con la campaña de Clinton al estar ésta muy enfocada en su género. Gran parte de su retórica se centra en cómo es hora de que Estados Unidos tenga a una mujer presidente y que los votantes, en particular aquellos del género femenino, deben votar por ella al ser de su mismo género.

La pregunta es, ¿cómo lograra Clinton eliminar o atenuar dichas críticas? ¿Qué tan fuerte sería el impacto si los jóvenes se van en su contra a la hora de votar? La mayor parte de las críticas hacen referencia a su misma esencia como candidata, ¿deberá Clinton cambiar su ethos para apelar a las jóvenes audiencias?

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