Economía

Hidrocinéticas, una alternativa para la generación de energía

Los avances tecnológicos de la última década han ampliado las posibilidades de aplicar esta tecnología y el sector se encuentra ahora en el umbral de un gran renacimiento.

GUAYAQUIL. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha encargado un estudio de alto nivel que evalúa el potencial de generación de los ríos en sitios específicos en Ecuador, Perú y Brasil para implementar turbinas hidrocinéticas que eliminarían la necesidad de construir represas y proporcionarían energía eléctrica a cerca de 10 millones de personas, cuya mayoría vive en áreas urbanas a lo largo de ríos, donde no abundan fuentes renovables tradicionales para la generación eléctrica.

Las turbinas hidrocinéticas no son otra cosa que ruedas que se mueven con la fuerza de las aguas de río, una práctica milenaria que para muchos fue la primera aplicación de la tecnología de energía renovable.

El estudio del BID, que se inscribe en la iniciativa Energía Sostenible para Todos, está todavía en curso, pero algunas conclusiones preliminares sugieren que ya existen recursos que cuentan con el tamaño y la consistencia requeridos para numerosos proyectos de 2mW a 100 mW, con factores de capacidad del rango del 50% al 70%.

Esto se hace sin represas, embalses ni desviación de ríos y la energía base tiene la capacidad de ser desplegada en diversos lugares.

La hidroelectricidad tradicional con represas es cuestionada por motivos geológicos y sociales. Hasta la fecha, la única alternativa ha sido la generación costosa por diesel, junto con alguna instalación solar.

América Latina tiene una amplia extensión de ríos, tan profundos como amplios, que cuentan con caudales fuertes y veloces durante gran parte del año. En suma, son un recurso de primera calidad para el uso de las turbinas hidrocinéticas.

Pero esto no es nuevo, países como Estados Unidos, China y Corea instalaron incluso turbinas que pueden ser denominadas ecológicas, pues su dimensión, ángulo y distancia entre las paletas permiten el paso de peces y fueron probadas para diferentes finalidades, entre ellas, plataformas marítimas, donde producen electricidad usada para la electrólisis del agua para abastecer hidrógeno y oxígeno, y en la producción de electricidad para suministrarla a propiedades rurales. (BID/DO/La Nación)