Opinión

HEMOCROMATOSIS, LA ENFERMEDAD DEL EXCESO DE HIERRO

Dr. Sócrates Pozo Verdesoto, Esp. MSc/ Guayaquil

Cirugía, Nutrición y Salud Pública

CENTRO DE NUTRICIÓN Y SALUD MENTAL

socratespozo@hotmail.com

El hierro es un mineral, considerado un micronutriente, indispensable para el desarrollo y funcionamiento de nuestro organismo. Es un componente de la hemoglobina, que se encuentra en los glóbulos rojos y que transporta oxígeno a todos los tejidos del cuerpo. Presente también en la mioglobina, que lleva oxígeno a los músculos. Entre otras funciones, también participa en la formación de hormonas, y el desarrollo de tejidos.

La cantidad diaria recomendada de hierro es de 18mg para mujeres en edad fértil, y para hombres adultos y mujeres de más de 50 años es de 8mg.

La hemocromatosis, es una enfermedad, donde quienes la padecen, tienen aumentada la absorción de hierro, provocando que este exceso se acumule en los tejidos del cuerpo, como en el hígado, y el corazón, ocasionando daños, que ponen en riesgo la salud y la vida.

La hemocromatosis primaria, es una enfermedad hereditaria, debida a la mutación en el gen HFE. La hemocromatosis secundaria, aparece como consecuencia de otras enfermedades como anemia, talasemia, enfermedades del hígado, alcoholismo o transfusiones de sangre.

En los estados iniciales de la enfermedad no se observan síntomas claros, por lo que resulta de difícil diagnóstico. Hay síntomas inespecíficos como: dolor en las articulaciones, fatiga, oscurecimiento de la piel, disminución de peso, dolor de estómago, pérdida de libido, disfunción eréctil, entre otros. Los hombres son los primeros que presentan los síntomas, debido a que, en las mujeres, los estados de lactancia, embarazo, y las menstruaciones disminuyen en cierta medida los niveles de hierro, hasta que se presente la menopausia.

Para llegar al diagnóstico de la enfermedad, habrá que revisar el historial familiar del paciente, realizar exámenes de laboratorio, midiendo niveles de transferrina, que es la proteína que transporta al hierro, y los niveles de ferritina, que determina el hierro acumulado en el hígado. Estudios adicionales, como el análisis de función hepática, pueden ayudar a identificar el daño del hígado. Se pueden solicitar estudios de imágenes como ecografías, tomografías, resonancia magnética, para evaluar los órganos afectados. También puede ser necesario la extracción de una muestra de tejidos (biopsia), para analizarlas microscópicamente y ver cambios y depósitos de hierro. Pruebas para determinar mutaciones en el gen HFE, permiten diagnosticar la hemocromatosis primaria.

El tratamiento, al inicio, consiste en extraer sangre una dos veces por semana, luego se distancia este tiempo, cuando los niveles de hierro estén normalizados. También, bajo tratamiento del especialista, se administran fármacos que eliminan el hierro por la orina o por las heces.

El manejo de la dieta es importante, bajo la prescripción de un nutriólogo. Disminuir alimentos ricos en hierro, como son las carnes rojas, las vísceras, los mariscos, los frutos secos, aquellos fortificados con hierro. Se deben evitar suplementos de vitamina C, ya que esta favorece la absorción del hierro. Evitar el consumo de alcohol por el daño que provoca al hígado. Se recomienda el consumo de alimentos que aporten proteínas, que tengan bajo contenido de hierro, como los lácteos, claras de huevo, legumbres, semillas. Las espinacas, acelgas, lechugas son ricos en fitatos, que disminuyen la absorción de hierro. En la preparación de los alimentos no usar utensilios fabricados con hierro.