Actualidad

‘Hay altos niveles de ansiedad, por eso debe estudiarse mejor el porte de armas’

Tres de los siete requisitos para el porte y tenencia de armas para defensa personal en Ecuador están relacionados con evaluaciones psicológicas. El artículo 84 del Decreto Ejecutivo 707, firmado por el presidente Guillermo Lasso, enumera pruebas a cargo del Ministerio de Salud, así como un análisis de antecedentes de hechos de violencia y consumo de estupefacientes.

Para la psiquiatra Elena Rodríguez esta evaluación no debe tratarse ligeramente. La especialista del Instituto de Neurociencias de la Junta de Beneficencia de Guayaquil recomienda delinear un protocolo que incluya múltiples evaluaciones sicológicas y siquiátricas, en un rango extendido de tiempo.

Además sugiere una revisión más detallada de la medida, debido a la crisis de salud mental que han dejado la pandemia de covid-19 y la inseguridad en Ecuador. Ansiedad, estrés e irritabilidad son rasgos cada vez más marcados entre la población. Por eso para la especialista no resultaría conveniente incorporar armas en el actual escenario social.

Uno de los requisitos para el porte y tenencia de armas, dentro de las medidas anunciadas por el Gobierno para combatir la inseguridad, es completar una prueba sicológica. ¿Qué debería incluir esta evaluación? 

Se debería pasar por una entrevista siquiátrica y sicológica. Si bien las dos son especialidades de salud mental, hay dos puntos de vista: uno apunta a la organicidad (una causa orgánica o física) y otro a la parte sicológica, netamente. Deberían realizarse pruebas de personalidad, pruebas sicométricas para determinar los perfiles de personalidad. Porque aunque se conozca al paciente, aunque se haga una entrevista cada cierto tiempo, no sabemos en qué momento pueda presentar un cambio de conducta ante un estímulo grande como estrés, un robo, la muerte de un familiar… Es muy difícil decir que una persona es 100% normal, sicológicamente.

¿Cómo se delinean estos perfiles de personalidad?, ¿quizá han sido estandarizados según manuales internacionales? 

Uno de los más conocidos, internacionalmente, es el test de múltiples personalidades o MMPI. Este arroja el perfil de las patologías: asocial, disocial, orgánicos, psicópatas, sociópatas, bipolares y diversos diagnósticos siquiátricos. Es uno de los más usados, pese a que hay otras opciones. Un test de personalidad es lo que debería aplicarse.

¿Qué tan comunes son estas patologías en poblaciones como la nuestra, en especial por la crisis de la pandemia y ahora con la inseguridad? 

En estos momentos los niveles de ansiedad de la población, en general, son elevados. Hay una crisis de miedo y pánico, por eso tiene que estudiarse bien la medida de dar permisos para el uso de armas. La pandemia, por ejemplo, reveló patologías de personalidad. El estar encerrados, aislados, el enfrentarnos a la muerte hizo que nuestra población tenga altos índices de estrés e irritabilidad.

Entonces no basta con una prueba, ¿qué otras técnicas es necesario aplicar? 

Debería realizarse un protocolo que incluya algunas entrevistas con profesionales de salud mental, con pruebas psicométricas, que se pueda hacer un examen de electroencefalograma para descartar que el paciente tenga una organicidad que lo lleve a ser una persona impulsiva. No es tan fácil como tener una consulta y detectar, por ejemplo, una fiebre; no es lo mismo. El Ministerio de Salud debería hacer un protocolo.

¿Qué puede detectar un electroencefalograma en una persona que pide autorización para portar armas?  

Hay personas que nunca han convulsionado y son epilépticas; eso se puede detectar con un electroencefalograma. Hay ciertas situaciones cerebrales que pueden causar beligerancia, irritabilidad. Estos son pacientes orgánicos porque tienen algún tipo de disfunción cerebral que, si bien no incide en su funcionalidad, genera comportamientos de agresividad.

Es decir que hay ciertos diagnósticos que requieren pruebas más profundas, más allá de un test.

Así es. Van más allá de las entrevistas y de conocer al paciente. Porque si alguien necesita un certificado para comprar un arma es muy probable que acuda al consultorio de manera encantadora, con una actitud amable y normal. Se puede fingir por un tiempo, pero luego nuestro verdadero ser se revela. Por eso no se puede dar un certificado tras una sola consulta.

Otro requisito es no registrar antecedentes de violencia contra la mujer o miembros del núcleo familiar. ¿Cómo detectar esto en una sociedad como la nuestra, que suele normalizar la violencia y que no siempre denuncia la violencia? 

Mientras nuestra población no sea educada tendremos muchas limitaciones. Educación no es solo saber sumar, leer y escribir; educación es saber pensar maduramente, sicológicamente, tener respeto, tener límites. Mientras la población no sepa distinguir, elegir, no imitar sino ser autónomos al no solo seguir las modas, tendremos problemas. Si no se le enseña a un niño a pensar, a resolver, a asumir su responsabilidad veremos cuadros de personas que toman un arma, le disparan a alguien y luego se declararán pacientes siquiátricos que dicen que no sabían lo que hacían. Falta educación, es mi manera de pensar.

Superar un examen toxicológico es otro de los requerimientos. ¿Cómo incide el consumo de drogas y alcohol en una persona que porta un arma? 

El nivel de alcohol puede ser el mínimo y, según la persona, de inmediato puede estar intoxicada. El alcohol nubla el razonamiento, nubla el poder de decisión, la gente se confunde. Hay personas que con dos tragos de alcohol se sienten superhéroes, porque altera la personalidad. Se vuelven beligerantes, agresivos y con un arma pueden atacar a otro, aunque cuando se les pase la borrachera dirán que no lo quisieron hacer. De igual manera, los estupefacientes altera la psiquis. Insisto en que debe hacerse un estudio psicológico completo, no de un día. Porque si una persona consume alcohol, deja de hacerlo durante una semana y la prueba toxicológica para obtener un arma le saldrá limpia. Los requisitos son muy generales y subjetivos. Esperemos que más adelante se especifiquen otros parámetros.

Elena Rodríguez
Médico psiquiatra
Jefa del Servicio de Consulta Externa del Instituto de Neurociencia de la Junta de Beneficencia de Guayaquil.

 

 

El Comercio