Opinión

Hambre y fortaleza

Claudio Campos

claudiocampos142@hotmail.com

@claudioncampos

El entrenamiento de un lunes triste del mes de junio terminó a las 10h00, la sesión fue de ejercicios físicos y gimnasio. Al finalizar el profesor nos dio una pequeña charla con recomendaciones e información apuntando a las necesidades que tiene todo deportista después de su labor diaria y luego nos envió a las duchas.

El frío reinante hizo que la mayoría de los compañeros se vayan rápido del club y crucen pocas palabras. El silencio invadió el vestuario y el vapor del agua caliente era lo que combatía la temperatura mientras el «cordobés» Placereano sentado cerca de la utilería me dice, ¿gaucho tomamos unos mates? Compartíamos equipo y aparte vivíamos debajo de la tribuna del estadio en unos cuartos rústicos pero llenos de sacrificio, ilusiones y vida. Después de dos vueltas mateando y hablando de las noticias que traía el diario deportivo más conocido del país salió el tema que nos había planteado el profesor.

El «cordobés» con su tono inconfundible susurra, sólo tengo 5 pesos, me deben 6 meses de sueldo y sólo me alcanza para unos fideos con crema, ¿qué hacemos gaucho?, eso no cubre nuestras necesidades como futbolistas!… Aseveró.  Quédate tranquilo, yo pongo otros 5 pesos y le agregamos algo de carne molida y comemos algo rico, ¿te parece? respondí. Aquellos almuerzos tenían la misma particularidad, carecían de todo los nutrientes que requería la profesión. Durante muchos meses sufrimos necesidades básicas pero gracias al apoyo de familias amigas como lo eran los Pugliese que nos abrían la puerta de su casa disfrazábamos angustias y caras desencajadas. Compartimos silencios juntos y muchas preguntas sin conocer respuesta, pero aquella hambre de gloria intangible es el que nos dio valor para no claudicar en nuestra lucha y levantarnos cada día en busca de mejorar.

Hoy la vida nos tiene en diferentes lugares y hace muchos años que no nos vemos, pero nos une en un punto inolvidable, el de haber vivido con valor, dignidad y mucho sacrificio una etapa fundamental que nos marcó para toda la vida.

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