Ciencia

Hallan un vínculo entre dormir poco y ciertos daños celulares

Se ha descubierto la existencia de anomalías preocupantes en el hueso y en la médula ósea de ratas sometidas a un estilo de vida en el que habitualmente duermen poco.

ESTADOS UNIDOS. Una investigación reciente ha revelado la existencia de un vínculo entre dormir poco y ciertos daños celulares, sobre todo en el hígado, el pulmón y el intestino delgado. Afortunadamente, recuperar horas de sueño después de su escasez cura los daños.

 El hallazgo es obra del equipo de la Dra. Carol Everson, profesora de neurología, biología celular, neurobiología y anatomía, en el MCW (Medical College de Wisconsin) en Milwaukee, Estados Unidos.

 Los resultados del nuevo estudio respaldan los de investigaciones previas que señalaron a los trastornos del sueño como factores de riesgo para enfermedades como las de tipo cardiovascular y el cáncer.

No dormir lo suficiente promueve numerosos problemas de salud. Por ejemplo, se sabe que la reducción de la cantidad de horas dormidas puede afectar de manera negativa al metabolismo de la glucosa y a la regulación del apetito, dando como resultado un aumento del riesgo de obesidad y diabetes.

Dormir poco promueve asimismo trastornos psiquiátricos. Mientras que una buena noche de descanso puede regular nuestro ánimo y ayudarnos a afrontar los desafíos emocionales del siguiente día, la privación del sueño hace todo lo contrario, incrementando excesivamente la actividad en la parte del cerebro más conectada a la depresión, la ansiedad y otros trastornos psiquiátricos.

Entre los efectos observados por el equipo de Carol Everson, profesora de neurología, biología celular, neurobiología y anatomía, en el MCW (Medical College de Wisconsin) en Milwaukee, figuran trastornos que perjudican la salud del tejido óseo y de la médula ósea.

Si los mismos procesos observados en las ratas del estudio ocurren en personas, las implicaciones médicas potenciales son de gran alcance y pueden incluir una reparación deficiente de microlesiones provocadas por actividades cotidianas, la introducción de procesos propios de la osteoporosis, y cambios celulares que podrían aumentar la predisposición a ciertas enfermedades óseas.

Tal como argumenta el Dr. Steven R. Goodman, director de la revista académica Experimental Biology and Medicine (ebm.rsmjournals.com), en la cual los resultados del estudio han sido presentados, existe en los últimos años una creciente tendencia a dormir poco, mayormente entre las personas jóvenes, pero también entre las de otras franjas de edad. (Internet/ La Nación)