Opinión

¿HACIA DÓNDE NOS LLEVAN?

Antonio Aguirre Medina/ Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

Como vivimos en el país: «DEL QUE CHUCHA Y DE LOS AHUEVADOS» ya nada nos interesa, pase lo que pase o venga quién venga, seguiremos vegetando como excremento al vaivén de la marea. Los estados emocionales y económicos creen que valen más que un país sin destino conocido, en el que ni siquiera han intentado recuperar todo lo robado y los delincuentes de cuello blanco y alma negra tratan desesperadamente de buscar más impunidad, pero con los bolsillos llenos de aquellos billetes verdes que tanto desprecian.

Cuanta falta hacen en estos momentos ácidos de la patria personajes de la talla y lucidez mental de: Eloy Alfaro, Gabriel García Moreno y José María Velasco Ibarra, quienes fueron inmensamente superiores a los tres nuevos amigos del teatro: Correa, Lasso y Nebot.

Pensar que los nuevos tres amigos del teatro hoy dependan de las declaraciones en los Estados Unidos de América de uno de los más grandes delincuentes de nuestra patria, que para atenuar su pena tendrá que contar ante la justicia de ese país todo lo que ha contado en los públicos videos que circulan en todas las redes sociales, caso contrario pasará hasta sus últimos días en una fría celda.

Da pena ver que la Contraloría General del Estado confirma con frecuencia más glosas y por otro lado los ex funcionarios sancionados no responden por sus fechorías esperando una Comisión de la Verdad que de un solo plumazo los hará exonerar de toda culpa por que intentarán ser considerados como perseguidos políticos.

El arma principal » La Muerte Cruzada » siempre la tuvo en sus manos el presidente de la República y debió usarla al comienzo, en su mejor momento político y con el furor de la vacunación, hoy todavía la podría desempolvar de su escritorio, pero podría ser muy tarde, posiblemente por que en algún momento decisivo si se ahuevo.