Opinión

HABLANDO Y ESCRIBIENDO SOBRE COSAS

María Elena Gómez de Reshuan/Guayaquil

 

 

En un grupo de amigas, donde escribimos y leemos tantas cosas, me encuentro con un poema sobre cosas, que explica muchas cosas, cosas que nos suceden a todos en diferentes momentos y es por esa cosa, que hoy les comparto este poema a la cosa. “EL POEMA A LA COSA”

– Dice don Juan de la Cosa que una “cosa” es una “cosa” y otra “cosa” es otra “cosa”, pero que una “cosa” y otra “cosa” son todas la misma “cosa”

¿Y QUÉ ES LA “COSA”?

“Cosa” es, posiblemente, la palabra más usada del idioma castellano.

La “cosa” puede ser objetiva o subjetiva, abstracta o concreta.

Pero ya sea una “cosa” o la otra, la “cosa” es que la “cosa”, identifica, explica o se aplica a cualquier “cosa”.

– Doctor :… Bueno, usted dirá qué cosa le trae por aquí.
– Paciente: Pues la cosa, doctor, es que desde hace un tiempo a ahora, al levantarme por las mañanas siento una cosa rara, una cosa fea, así como si todas las cosas me dieran vueltas en la cabeza.

– Doctor: ¿Y qué tiempo hace que viene usted padeciendo estas cosas… ???

– Paciente: Hará cosa de un mes …

– Doctor: ¿Ha tomado Ud. alguna cosa para lo que siente … ???

– Paciente: La verdad doctor, es que me han recomendado mil cosas, pero yo no hago caso a todas las cosas que me dice la gente.

– Doctor: Bueno, pues en primer término le diré que a mí me gusta ser muy claro en mis cosas…
Esa cosa que usted está experimentando, es una cosa que le suele pasar a las personas de edad avanzada como usted. Y lo peor de la cosa es que para este tipo de cosas no se ha inventado todavía ninguna cosa.

– Paciente: ¿entonces la cosa es seria?

– Doctor : No hay duda que requiere atención.
Yo le recomiendo tres cosas:
-La primera, es que tome las cosas con calma.
-La segunda cosa que le aconsejo, es que no vaya usted a hacer ninguna locura.
-La tercera cosa es que quiero que se tome esto que le estoy recetando durante una semana. Si en ese tiempo, usted nota que la cosa no mejora, vuelva para ver qué otra cosa podemos indicarle, porque tenemos que evitar que esto degenere en otra cosa peor, porque entonces sí que la cosa se pondría más difícil.

– Paciente : Muy bien, doctor. Y ahora, quisiera usted decirme ¿Cuánto va a costarme esta cosa?

– Doctor: Mire, hable con mi secretaria que es la que se ocupa de esas cosas.

(Anónimo)

Pasen bonito día amigos queridos y no permitan que esa cosa altere su vida, si no, pasaremos a otra cosa de las cosas de la vida.

ASÍ SON LAS COSAS