Opinión

¡HABLANDO DE FEDERALISMO!

Antonio Palacios Frugone/ Guayaquil

Caminando por mi ciudad, me encontré con un gran amigo quiteño, después de un fraternal saludo, casi automáticamente me dijo, Tony no estoy de acuerdo con un Ecuador federal, humildemente le contesté ¡porqué!, simplemente servirá para incrementar la brecha que existe entre quiteños y monos, ¡me sonreí!; después de exponerle mis puntos de vista y de explicarle, el porqué de la necesidad de llegar a un cambio, donde la equidad y el bienestar, sean compartidos,  para crear un país más humanizado y solidario al lograr una mejor distribución de los recursos del estado, readecuando leyes y normas que determinen su aplicación inmediata y así obtener en obras, el crecimiento del nivel de vida que beneficiará el desarrollo del ser humano y como consecuencia de la región en la que vivimos.

 Pensativo y después de un breve lapso, ¡me dijo!, suena bien ¡tienes razón!, pero ¿cómo se puede lograr el cambio?, si estamos rodeados por políticos corruptos, los que llevarían al mismo caos al país, trasladando la corrupción de un centralismo enfermo, a una naciente federalización. ¡Estás en lo cierto!, pero el cambio tiene que darse, la lucha es luchando, la constancia, el despertar a una nueva vida, hay que emprenderla, nada es fácil, no podemos permitir que la presencia de inescrupulosos impida que la honestidad y justicia social sean los parámetros que rijan en nuestro país. Tenemos que involucrar a jóvenes estudiantes, universidades, colegios, trabajadores, explicarles, hablarles y decirles lo que estamos viviendo y la razón por la que hemos llegado a esta podredumbre, para así poder dejar un presente; inestable, corrupto, donde los privilegios son para los de saco y corbata, carentes de educación, salud, con una obra pública inexistente o insuficiente para el más necesitado.

 El federalismo es una alternativa válida, difícil su aplicación, no hay que temer al tiempo, hay que sembrar para después cosechar, lo importante es llegar al cambio, cuyo fin es; vivir en equidad y bienestar. Detengamos la exportación de nuestros jóvenes a otros países en busca de su ansiado porvenir, ellos merecen vivir en nuestra tierra, aquí donde la sangre derramada por nuestros antepasados no puede haber sido en vano. El federalismo nos espera, que nada nos detenga. Viva la patria.