Internacional

Gustavo Petro inicia gobierno en medio de la expectativa regional

Una ceremonia de transmisión de mando que tuvo como característica el simbolismo y el alto apoyo popular se llevó a cabo en la Plaza de Bolívar. En medio de ovaciones, la senadora María José Pizarro impuso a la banda presidencial a Petro, quien pidió que la espada de Bolívar estuviera en la ceremonia, a pesar de que el expresidente Iván Duque había ordenado que no.

Gustavo Petro y Francia Márquez iniciaron este domingo su periodo como líderes del nuevo gobierno de Colombia. Es la primera vez que el país tiene una administración con orígenes alternativos, que en campaña prometió ser un cambio a las presidencias de centro-derecha, empezando desde la ceremonia de posesión.

En el acto de transmisión de mando, que se realizó en la mítica Plaza de Bolívar, ubicada en el centro de Bogotá, se omitieron o rompieron algunos protocolos tradicionales y primaron los actos culturales por todo el país. Aunque la ceremonia empezó a las 3:00 p. m., desde las 10:00 a. m. se realizaron varios eventos culturales en todo el país. Así avanza la jornada.

Petro tomó el juramento de su gabinete

El presidente colombiano tomó posesión de los nuevos ministros, poco después de comunicar los nombres que ocuparán las carteras de Transporte, Comercio e Industria y Mintic. Con estos anuncios, el único ministerio que permanece en blanco es el de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Primer discurso de Petro

“Esta espada tiene tanta historia que hoy sumará más”. Esas fueron las primeras palabras de Gustavo Petro como nuevo presidente de Colombia, en referencia a la espada de Bolívar que ordenó traer a pesar la resistencia del expresidente Iván Duque. Con eso se rompió el receso que había declarado Roy Barreras y continuó el acto de posesión con el pronunciamiento del primer discurso presidencial de Petro. Tras saludar a todos los invitados presentes en la Plaza de Bolívar, Petro arrancó su discurso haciendo una referencia más a la espada de Bolívar que, para él, “es toda una vida, toda una existencia”.

“Esta espada representa demasiado para nosotros y para nosotras y quiero que nunca más esté enterrada. Que solo se envaine, como dijo su propietario, el libertador, cuando haya justicia en este país. Que sea del pueblo. Es la espada del pueblo”, dijo Petro al iniciar su discurso.

Petro saludó a sus hijos y esposa, la primera dama Verónica Alcocer, de quien dijo “no estará para acompañarme solamente, sino para acompañar a las mujeres de Colombia en su esfuerzo para salir adelante, para crear, para luchar, para ser”. El nuevo mandatario reivindicó su gobierno como uno “para todos los colombianos y colombianas” y reiteró sus promesas de cambio y de convertir a Colombia en “una potencia mundial de la vida”.

“Los colombianos y las colombianas hemos sido muchas veces en nuestra historia enviados a la condena de lo imposible, a la falta de oportunidades, a los no rotundos. Quiero decirles a todos los colombianos y todas las colombianas que me están escuchando en esta Plaza Bolívar, en los alrededores, en toda Colombia y en el exterior, que hoy empieza nuestra segunda oportunidad. Nos la hemos ganado. Se la han ganado. Su esfuerzo valió y valdrá la pena. Es la hora del cambio”, manifestó el primer mandatario en su primer discurso.

Petro se refirió a uno de los pilares de su elección, que fue el cumplimiento del Acuerdo de Paz y la búsqueda de la “paz total”. En este sentido, insistió en que lograr la paz solo será posible si se cambia, por ejemplo, la política contra las drogas, con un claro mensaje al mundo.

“Es hora de una nueva convención internacional que acepte que la guerra contra las drogas ha fracasado, que ha dejado un millón de latinoamericanos asesinados durante estos 40 años y que deja 70.000 norteamericanos muertos por sobredosis cada año. Que la guerra contra las drogas fortaleció las mafias y debilitó los Estado. Que la guerra contra las drogas ha llevado a los Estados a cometer crímenes y ha evaporado el horizonte de la democracia. ¿Vamos a esperar que otro millón de latinoamericanos caigan asesinados y que se eleven a 200.000 los muertos por sobredosis en Estados Unidos cada año? O más bien, cambiamos el fracaso por un éxito que permita que Colombia y Latinoamérica puedan vivir en paz”, aseguró el nuevo presidente sobre lo que será uno de los ejes de su administración.

 

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