Opinión

Gustavo Larrea es el nuevo “cuco” de A.P.

Antonio Aguirre

antonioxaguirre@gmail.com

Antiguo y leal amigo del Presidente Lenin Moreno, fundadores de Alianza País, tengo entendido que son parientes políticos muy cercanos y de mutua confianza, compañeros revolucionarios desde su juventud, luego en su madurez se refugió en la defensa de los Derechos Humanos.

En el inicio de la década perdida demostró su habilidad política que permitió que Alianza País que llegó al poder sin diputados, en pocos días gracias a sus movidas turbias logró hacer mayoría en el Congreso que se conoció como el de los manteles, por qué los desertores ya cambiados de camiseta de vergüenza se cubrían la cara con los manteles del restaurante del hotel donde se juntaron los primeros ovejunos.

Cae en desgracia luego de los sucesos de Angostura, donde se lo ligó en supuestos nexos con las FARC y el financiamiento de la primera campaña de A.P. y algún problema con una C.I., tenía un subalterno de vestimenta guerrillera estrafalaria de la extrema izquierda, fundador de la Brigada Simón Bolívar, de nombre José Ignacio Chauvin, a quien el Presidente Correa visitó en su hogar para disculparse y presentarle su respaldo por lo ocurrido luego de la invasión de Angostura.

Hoy transcurridos los años, al mismo personaje los nuevos ovejunos le vetan su presencia hasta en los pasillos de los Palacios de Gobierno y la Asamblea, poniendo en vigencia dos antiguos dichos: “La vaca no se acuerda cuando fue ternera” y “Mal paga el diablo a quien le sirve”.

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