Opinión

Gustavo DEJA VÚ Petro.

María Sol Camacho B./ Guayaquil

solcamacho@uees.edu.ec

La investidura del actual presidente de Colombia, Gustavo Petro fue un suceso en Colombia, ya que se proclama como el primer mandatario izquierdista en aquella nación; sin embargo, su pasado es bastante polémico ya que fue fundador del Movimiento 19 Abril (M19) organización guerrillera, posteriormente se convirtió en un movimiento político de izquierda democrática Alianza Democrática M-19.

Como ha sucedido con estos caudillos, disfrutan de hacer bulla, generar controversia; reformas tributarias (por supuesto, castigando a la empresa privada), disminuir las brechas sociales, reforma pensional (no está claro su financiamiento) promete el cuidado del medio ambiente (hasta que la balanza estatal se lo permita) y frases como “los ricos tendrán que permitir que los pobres vivan en sus casas de lujo”, han sido parte de su discurso separatista, camuflado con versos románticos.

La ceremonia como tal, contó con invitados internacionales como lo establece el protocolo; el mandatario argentino Alberto Fernández tomó una pequeña siesta en la investidura, nuestro jefe de Estado fue abucheado, una primera dama que capturó mucho la atención mediática y sabemos que tiene mucho ritmo al momento de bailar; entre otros personajes; sin embargo como suele suceder con estos mandatarios de izquierda y su afán de mostrarse como salvadores, Gustavo Petro ordenó traer a la Plaza de Bolívar, la espalda del mismo Libertador, aclamando vivazmente sus ideales de lucha y el pensamiento bolivariano. (Ciertamente Simón Bolívar no ha podido descansar en paz en los últimos años)

No está de más recordarle a nuestro Presidente, que contamos con un vecino de cuidado, donde la frase “es de armas tomadas” se aplica en el sentido estricto y literal, seguramente alguien que no flaqueará al momento de tomar decisiones; si bien es cierto hemos sido testigos que es extremadamente pasivo, unos lo tildan de caballero otros como yo, con otro adjetivo; pero que no se duerma en los laureles en temas fronterizos.

Para finalizar, los discursos de campaña, la toma de posesión, el pasado claroscuro (más oscuro que claro), los Petroimpuestos, la espada de Bolívar, entre muchos aspectos más; son componentes de recetas fallidas que hemos vivido. ¿Qué será lo siguiente? ¿sabatinas y reformas constitucionales? Seguramente, insisto y rectifico, es un deja vú.