Economía

Guillermo Avellán: “El Gobierno no iba a poder pagar su deuda al Banco Central”

La Ley de Eficiencia Económica y Generación de Empleo, o reforma tributaria, aprobada el 19 de diciembre de 2023, estableció el reperfilamiento de la deuda del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) con el Banco Central del Ecuador (BCE).

– ¿Cuál es la postura del Banco Central sobre el reperfilamiento de la deuda?

– Este endeudamiento fue básicamente el resultado de un mecanismo conocido como expansión del balance o creación de dinero, que implicó que el BCE cree dinero al acreditar más de 8.300 millones de dólares a las cuentas del Ministerio (de Finanzas) y de bancos públicos, principalmente durante el gobierno del expresidente (Rafael) Correa, cerca de 7.900 millones de dólares solo en capital, sin contar intereses. El BCE recibió títulos como parte de este financiamiento, que no podían ser convertidos en liquidez de manera inmediata. El perfil de vencimientos de esta deuda ha sido insostenible para el anterior gobierno, para el actual y también lo hubiera sido para el siguiente gobierno. A esto lo hemos llamado en el BCE la trampa de la expansión del balance porque poder reducir el tamaño del balance, a través del pago de estas deudas, es bastante complejo.

– ¿Cuánto tenía que pagar el gobierno de Noboa al BCE?

– El gobierno del presidente Noboa hubiera tenido que pagar 1.937 millones de dólares entre enero de 2024 y mayo de 2025. Con la reestructuración ahora tendrá que pagar 576 millones de dólares más los intereses. Esto es beneficioso para el BCE porque el perfil de vencimientos no era viable, es decir, fiscalmente, el Gobierno no iba a poder pagar esa deuda al BCE, iba a caer en moratoria. Por otro lado, es beneficioso porque genera espacio para ponerse al día con contratistas y gobiernos autónomos descentralizados. Esos pagos le van a llegar a bancos y cooperativas, que van a aumentar depósitos y, por ende, créditos, que puede dinamizar la economía.

– Se ha mencionado que el reperfilamiento afectará a las reservas internacionales. ¿Qué dice al respecto?

– Es importante aclarar que la reestructuración no implica, de ninguna manera, dar recursos adicionales al Gobierno a través del BCE, ya que no se genera una expansión del balance. Es decir, no se acreditan nuevos recursos en la cuenta de Finanzas, ni tampoco en los bancos públicos que mantienen sus depósitos en el BCE. Más bien, el ahorro generado de esta reestructuración le permitiría al Gobierno ponerse al día en atrasos.

– Los pagos del Ministerio de Finanzas se establecieron en el pasado acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). ¿Esta reestructuración no afecta la relación con el organismo?

– De ninguna manera, hay flexibilidad por parte del FMI a esta reestructuración. Comprenden que el perfil de vencimiento era muy agresivo. Prácticamente, imposible de cumplir. Así como se reestructuró en su momento la deuda (externa) en la pandemia, esta deuda también se debió reestructurar y por eso se amplía el plazo hasta el 2040, que es hasta donde llega la reestructuración de la deuda externa para que exista cierto nivel de coherencia.

– Insisto, ¿esta reestructuración no afectará a las reservas internacionales?

– Esto no implica mayor financiamiento para el Gobierno y los pagos que realiza el Gobierno no suben la reserva internacional. Lo que sucede es que se comienza a reducir el balance del BCE. Cuando se pagan estas deudas se reduce el saldo que el Gobierno y los bancos públicos tienen en la entidad.

– El Gobierno ha anunciado una operación de venta de oro. ¿De qué se trata?

– A inicios de 2023, el Banco Central empezó una asistencia técnica con el Banco Mundial y, posteriormente, con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), respecto a la posición y gestión de la reserva internacional. Como resultado se determinó que era necesario la recomposición de la reserva internacional, ya que el oro monetario es un activo extremadamente volátil, no tan líquido como las inversiones en dólares porque es complejo vender oro y no genera rentabilidad para el BCE. Además, se determinó que la participación del oro monetario en la reserva internacional es extremadamente alta, cercana al 40 %. Al 2022, Ecuador es el segundo país de Sudamérica con más oro en sus reservas. La decisión de la venta del oro debe contar con la aprobación del Directorio del Banco, que es la Junta Monetaria. El BCE es propietario de 1 millón de onzas troy, de las cuales 241.124 representan 490 millones de dólares, un 22 % que fue adquirido a pequeños mineros. Lo que el BCE planteó es la recomposición de las reservas, reducir ese 22 % de oro monetario y subir inversiones en dólares.

– ¿En qué se va a invertir?

– A inversiones muy seguras y rentables porque las tasas internacionales han aumentado.

– ¿En qué instrumentos?

– Principalmente en organismos multilaterales que ofrecen inversiones para bancos centrales: la CAF, el FLAR (Fondo Latinoamericano de Reservas).

– ¿En cuánto se ha calculado las utilidades para Finanzas?

– Las onzas troy que se convertirían en dólares le permitirían al BCE invertir y obtener rendimientos con una tasa superior al 5 % y obtener rendimientos anuales adicionales de unos 25 millones de dólares. Ahora, esas 241 mil onzas troy no generan ninguna rentabilidad para el BCE. Además, se genera utilidad porque esas onzas de oro están registradas a un precio ponderado de 1.000 dólares la onza y se vendería a unos 2.000 dólares. Eso generaría una utilidad de entre 240 o 250 millones.

– ¿De esa cantidad cuánto iría a Finanzas?

– El 70 %, por ley, le correspondería a Finanzas.

– ¿Cuándo se concretaría la operación?

– Saber cuándo se va a hacer es facultad del Directorio del BCE

Fuente: www.kchcomunicacion.com