Opinión

GUAYAQUIL TURISTICA

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

Nadie puede negar que Guayaquil se ésta convirtiendo cada vez más en un nuevo centro turístico del país. Algunos años atrás pocos ecuatorianos acudían a la ciudad a visitarla con fines turísticos;  lo normal era hacerlo con el propósito de adquirir mercancías ya  que es el eje comercial  por ser ciudad-puerto.

Los lugares turísticos se multiplican todos los años. El malecón con su  gran cambio y  la recuperación del guayas, pulmón natural de la ciudad,  fue sin duda la obra que dio paso a esa gran transformación que ha significado que el guayaquileño recupere la autoestima que había perdido.

Las regeneraciones de un sinnúmero de sitios entre los que se encuentra el barrio las peñas y el cerro Santa Ana con sus escalinatas, faro, lugares de esparcimiento, etc., son de diaria concurrencia tanto para interioranos como para extranjeros.

Los barrios de la ciudad también se han visto beneficiados con  obras como alcantarillado, pavimentación, parques y  las áreas verdes que prácticamente habían desaparecido de  la urbe.

La construcción de un nuevo terminal terrestre para descongestionar el actual; así como  en poco tiempo el  sistema aerosuspendido para transportar pasajeros, y en unos años el aeropuerto intercontinental de Daular, hacen que  los guayaquileños soñemos con mejores días.

La colocación de unas esculturas en la regenerada y peatonalizada calle Panamá,  ha traído aparejada un sinnúmero de comentarios, unos positivos y otros negativos. La que  mayor polémica levanto fue la del niño betunero, sin tomar en cuenta que es una expresión artística que revela una realidad que existió y existe, no solo en Guayaquil sino en muchas ciudades incluidas las de la serranía.

Pero hay que reconocer que no todo puede ni debe ser del gusto de cuantos habitamos en Guayaquil. La opinión de  afuereños y odiadores nos debe tener sin cuidado, pero las mismas serán bien recibidas cuando contribuyan a beneficiar y no simplemente  a desprestigiar o destruir.

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