Opinión

Guayaquil sin plan

Ab. Xavier Flores Aguirre/Guayaquil

Derecho, política, historia and random (that’s not whatever)

Desde la Alcaldía de Guayaquil se dice que la inseguridad en la ciudad no es su problema. Pero para ella sí es problemático que unos colegios abran sus puertas para que VOLUNTARIAMENTE acudan algunos niños a sus instalaciones. Es decisión de las familias si los niños van al colegio, pero la Alcaldía decidió interferir con esas voluntades, clausurando los colegios que recibieron a los niños. Dice la Alcaldía que se corre un riesgo innecesario, por lo que impone la clausura (¡ah, pero no hay riesgos en los buses y en la Metrovía! –allí hay plata). En Guayaquil, desde la perspectiva de su Alcaldía, el problema es que niños acudan al colegio. El resto que haga lo que le da la gana, incluidos los pillos.

El problema de Guayaquil es que desde la Alcaldía no hay un plan para administrar la ciudad. Si se reduce a la mitad el número de vehículos del transporte público, el plan de la Alcaldía es no hacer nada, mirar a otra parte, buscar culpables en las montañas (es la vieja y confiable para un electorado provinciano y bobalicón: el gobierno central). Si la gente muere a borbotones por la desbordada inseguridad en Guayaquil, desde la Alcaldía no hay plan, porque eso no es de su competencia. Tampoco era de su competencia la clausura de los colegios, pero es mucho más fácil someter a dóciles instituciones educativas que a peligrosas bandas criminales.

Creo que se viven los peores momentos de Guayaquil, ciudad insegura, violenta, en modo sálvese quien pueda. Son tiempos de empezar a pagar (con obvio deterioro en la calidad de vida) el costo social y ambiental de haber sido administrados por décadas por un gobierno socialcristiano, es decir, un gobierno que ha sido devoto de la acumulación económica (en el marco del ‘Capitalismo de Amigos’) a costa de altísimos perjuicios sociales y ambientales. Y que, en la que ya es para el gobierno del PSC su fase decadente, su autoridad en la Alcaldía es una estrellita pop, una mujer sin otro proyecto de Alcaldía que lucir bien y proyectar una imagen empoderada en tiempos del Tik-Tok. Ella es inútil pero bella, sea en su look de Punky Brewster o de Gatúbela o de Alcaldesa desorientada, que es su habitual.

Sure shot: en Guayaquil, lo peor está por venir.