Opinión

GUAYAQUIL PUERTO NARCO CLASE A

Henry Silva Viteri/Guayaquil

Guayaquil, fundada al pie del cerro a orillas del gran río se desarrolló como uno de los mejores puertos de Sudamérica y fueron sus astilleros los mejores de la costa del Pacífico, fue azotada por grandes incendios y ataques de filibusteros y piratas que despojaron de sus riquezas a los habitantes de la ciudad; pero esto nunca desanimó a sus pujantes habitantes y se recuperaban después de cada desgracia.

Algunos años después de su fundación llegaron a la ciudad aires de libertad y la que dio el Primer Grito de Independencia en el Ecuador fue Guayaquil, el 9 de octubre de 1820, dos años después salieron de la ciudad los ejércitos de la independencia comandados por Antonio José de Sucre rumbo a Quito y la liberaron del yugo español el 24 de mayo de 1822.

Nació la República fuimos castigados con gobernantes corruptos como el venezolano Juan José Flores y una serie de presidentes interesados en sus intereses y no en los del país, pero Guayaquil con su espíritu independiente y emprendedor se convirtió en la capital económica y de desarrollo llegando a ser en un momento determinado la Perla del Pacífico y Puerto Limpio clase A.

La rivalidad entre la Costa y la Sierra fue siempre evidente, Guayaquil independiente ha sido furiosamente acosada por el poder político centralista y que han buscado a toda costa quitarle la hegemonía de ser la capital económica del país y esto se ha visto agravado por políticos que siguiendo la línea de los deshonestos de siempre han llevado a nuestra ciudad a vivir momentos de crisis.

Y concretamente enfoquémonos en las autoridades que han manejado nuestra ciudad a través de la alcaldía y tenemos aún en nuestra retina y memoria actos realizados por quienes se proclaman guayaquileños que aman a su ciudad y primando sus intereses personales han perjudica a la Perla del Pacífico, durante la dictadura militar en el año 1978 Molina Defranc alcalde puesto por los militares golpistas regaló por diez sucres el Guasmo a inmigrantes de otras provincias convirtiéndolo en el centro delincuencial más peligroso del país.

Luego llegaron los Bucaram de ingrato y nefasto recuerdo que con su mala administración dedicados al robo y la delincuencia convirtieron a Guayaquil en un pestilente basurero dejando de ser Puerto Limpio clase A para convertirse en antro, delincuentes y foráneos que trajeron sus malas costumbres a nuestra ciudad.

Después se estas terribles tragedias que convirtieron a Guayaquil en un chiquero y tierra de nadie, nuestra ciudad fue recatada por León Febres Cordero que llevó a Guayaquil a ser ejemplo de desarrollo y de eficiente administración, renació la cultura, el deporte y las oportunidades y esta eficiente administración fue continuada por Jaime Nebot y que por un error político nos castigó poniendo en la alcaldía a una persona que no ha estado preparada para ocupar un cargo de tanta responsabilidad.

Y se agravaron los valores morales de la gente por la aparición del más nefasto de los gobernantes, Mameluco Correa, que institucionalizó la corrupción, el robo y el uso de las drogas que incrementó las ganancias de su negocio ayudado por sus ovejas verde flex. Y es lo que ocurre con la alcaldesa Cynthia Viteri que en lugar de continuar con la obra iniciada por León Febres Cordero se ha dedicado a llenar su cuerpo de tatuajes, a hacer contratos dudosos y más errores que están llevando a nuestra ciudad al abismo.

En Guayaquil mueren más de 10 personas al día asesinadas por el tráfico de drogas, es una guerra de mafias, han aumentado los robos y el desempleo, las cachinerías se han convertido en negocios lucrativos y las recicladoras depósitos de tapas metálicas de cajas que existen en las calles, no hay autoridad que ponga freno a esto. Guayaquil es ahora “GUAYAQUIL PUERTO NARCO CLASE A”.