Opinión

Grecia cambia estrategia de negociación

Remei Calabuig

@Efe

Tras las fuertes críticas a la gestión de las negociaciones, el Gobierno griego ha dado un golpe de timón en su relación con los acreedores y, aunque sigue manteniendo al frente a su ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, ha optado por reducir su protagonismo en las conversaciones.

El cambio en la delegación griega consiste en la creación de un “equipo de negociación política”, como lo ha denominado el Ejecutivo de Alexis Tsipras, al frente del cual continúa estando Varufakis, pero cuyos trabajos coordina Euklidis Tsakalotos, viceministro de Relaciones Económicas Internacionales.

Tsakalotos es, según los medios locales, el hombre de confianza del viceprimer ministro, Yanis Dragasakis.

Atenas apuesta así por mejorar la coordinación interna de cara a avanzar en las conversaciones con las instituciones, la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que después de tres meses no han conseguido arrojar un acuerdo que permita desbloquear la financiación del país.

La Comisión Europea festejó los cambios y los calificó como “positivos”.

“Las autoridades griegas han anunciado que Yorgos Juliarakis tendrá un papel de coordinación a partir de ahora en el grupo y entendemos que el primer ministro estará más directamente implicado en el asunto. Esto es positivo”, indicaron a Efe fuentes europeas.

En las negociaciones políticas se ha relevado al secretario general de planificación financiera del ministerio de Finanzas, Nikos Theojarakis, que depende de Varufakis, de manera que quedarán lideradas por el otro jefe del equipo negociador, el citado Yorgos Juliarakis.

El nuevo equipo mantuvo hoy su primera reunión para preparar un proyecto de ley que recoja las reformas incluidas en la conocida como “lista Varufakis” que está en plena negociación con los socios, informó el ministerio de Finanzas.

Esa norma recogerá cuestiones presupuestarias y relativas a la administración tributaria, las subastas de frecuencias de televisión y la regulación de los impuestos de la publicidad televisiva, para que las cadenas privadas paguen impuestos por la explotación de las licencias.

Varufakis estuvo en esta reunión pues sigue siendo la cabeza de la negociación, aunque trabajará junto a Tsakalotos, quien depende del ministerio de Exteriores.

“Quien negocia comete errores. La diferencia es que aprendemos de nuestros errores y el pueblo griego es consciente de que decimos la verdad”, dijo Tsakalotos hoy en un discurso ante el Parlamento.

El Gobierno izquierdista de Syriza reacciona así a las múltiples críticas que recibió su responsable de Finanzas tras el Eurogrupo del pasado viernes en Riga y a las especulaciones sobre un posible relevo.

Según han descrito a los medios diversos ministros que participaron en el Eurogrupo, el ambiente fue de extrema animadversión y presión hacia el representante griego.

El Gobierno ha respondido trasladando su apoyo explícito a Varufakis y ha afirmado que ha sido “objeto de un ataque organizado” de la prensa internacional.

“El ministro de Finanzas aplica las decisiones colectivas del Gobierno y seguirá trabajando para una solución viable”, indicaron fuentes gubernamentales.

Por su parte, fuentes comunitarias confirmaron que los contactos mantenidos a lo largo del fin de semana -en que Tsipras sostuvo conversaciones telefónicas con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem- se han centrado en la necesidad de cambiar el formato de las negociaciones.

El primer ministro reconoció recientemente que la dificultad en las negociaciones no estaba en la “imposibilidad de llegar a un acuerdo en temas técnicos, sino en diferencias políticas que todos conocían de antemano”.

La reorganización implica también mejorar el funcionamiento del grupo técnico que se encarga en Atenas de facilitar toda la información a las instituciones y que estará coordinado por Spyros Sagias, jefe de gabinete de Tsipras.

La Bolsa de Atenas ha recibido la noticia con entusiasmo pues cerró hoy con una fuerte subida del 4,37 % que situó al índice general en los 794,84 puntos.

El nuevo equipo deberá continuar con las conversaciones que tienen sus principales escollos en la negativa del Gobierno a liberalizar el despido y a bajar los salarios y las pensiones, así como a permitir los desahucios hipotecarios y la subida del IVA.

Estos puntos forman parte del catálogo exigido por los acreedores dentro del segundo programa de rescate, que el anterior Gobierno del conservador Andonis Samarás también se negó a aplicar, lo que condujo al estancamiento de las negociaciones y a que desde agosto pasado Atenas no haya logrado el desembolso de los 72.000 millones de euros pendientes.

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