Opinión

Gobiernos de Ecuador, Colombia y Perú

Comandante Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil

Ecuador está ubicado geográficamente entre Colombia y Perú, gobernado por, Guillermo Lasso, de derecha con políticas neoliberales, los vecinos gobernados por Gustavo Petro y Pedro Castillo, de izquierda con políticas socialistas; ¿en verdad gobiernan?, no creo, porque tienen en contra la amenaza más poderosa que es el narcotráfico y crimen organizado; más el obstáculo de una burocracia paralizante, la oposición política de legisladores, la injusticia, la corrupción, el empobrecimiento de la población y la desilusión de quienes los llevaron al poder con su voto.

El fin supremo un Estado es el bienestar y protección de los ciudadanos; para garantizar la soberanía e integridad territorial se organiza unas FF.AA., que también podrían ser usadas para controlar el orden interno o apoyar en mitigar las consecuencias de desastres naturales. Pertenecen al Estado y no por estar subordinadas al poder político pueden ser parte de proyectos políticos, pero algunos gobiernos socialistas-comunistas han logrado perennizarse en el poder sustentados en FF.AA.

Los gobernantes deben establecer una relación estable con sus FF.AA.; los socialistas tienen su estrategia bien clara, por ejemplo el nuevo presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció que las Fuerzas Militares deberán apegarse a respetar los derechos fundamentales, construirán sistemas de riego, casas campesinas, caminos vecinales…, bajo el lema «política del amor entre la fuerza pública y la sociedad», no sé si lo consiga, porque existe una historia inolvidable de secuestros, ejecuciones y violencia criminal contra muchos militares por parte de las fuerzas armadas irregulares, estas también acusan a las fuerzas regulares de ejecuciones extrajudiciales de «falsos positivos» o personas que no eran insurgentes.

El presidente del Perú, Pedro Castillo, socialista, no logra una relación estable con sus FF.AA., algunos militares dicen que están al servicio del Estado, no del Gobierno. Hay una historia de hechos violentos ejecutados por el demencial grupo irregular «Sendero Luminoso», que no se puede olvidar.

En nuestro país el presidente, Guillermo Lasso, usa a las FF.AA., mediante decretos ejecutivos de «estado de excepción» para apoyar a la Policía Nacional, en el control del orden interno, en vista del incremento del narcotráfico y crimen organizado, sin que, haya el marco constitucional y leyes que amparen los efectos que podrían darse si hay un enfrentamiento con delincuentes armados. Gobiernos anteriores también han recurrido a estados de excepción, pero luego muchos militares han sido procesados, encarcelados, algunos mantienen abiertos procesos acusados por los derechos humanos internacionales.

La situación de gobernabilidad en Ecuador, Colombia y Perú, tiene analogías como las descritas en el primer párrafo que nos lleva a concluir que hay un «Estado profundo» o paralelo. Lo importante para sostenimiento de los gobiernos es una buena relación con sus FF.AA., lo preocupante es que pasen al servicio de proyectos de sistemas políticos fracasados, Colombia y Perú están en ruta, Ecuador podría retornar en un próximo gobierno.