Economía

Gobierno de Rafael Correa marcó un hito en el manejo de los bonos soberanos

El ministro de Finanzas, Patricio Rivera aclaró que los recursos obtenidos por la emisión de bonos se usan en programas y proyectos de inversión público, según dispone la Constitución.

QUITO.  A cuatro meses de que concluya la gestión del presidente Rafael Correa, uno de los aspectos destacados es el manejo de la deuda externa expresada en bonos. En diez años, pidió una investigación del crédito público, declaró en moratoria una parte de la deuda por considerarla ilegítima, recompró esa deuda con un ahorro para el Estado de un 70% y, además, fue el único gobierno en la historia republicana que pagó unos bonos en el plazo estipulado.

La confianza devuelta en los mercados internacionales le permitió al Ecuador colocar en el último año unos 4.500 millones de dólares en cinco emisiones de bonos soberanos, lo cual, a decir del ministro de Finanzas,  Patricio Rivera, se hizo obedeciendo a una estrategia de financiamiento cuyo objetivo era pactar mejores intereses en cada emisión, conforme se lograba estabilizar la economía.

El ministro Coordinador de la Política Económica, Diego Martínez, defendió la estrategia de financiamiento a través de colocación de bonos. Destacó que con la emisión de papeles,  el Gobierno no está atado a cumplir los condicionamientos que suelen imponer los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), entre ellos, incremento del precio de los combustibles y servicios básicos o  eliminación de subsidios.

“Contraer crédito con el Fondo Monetario, por ejemplo, habría implicado una mayor contracción económica y el costo se trasladaría a los ciudadanos”, aseguró.

El retorno al mercado de los bonos

Ecuador volvió a los mercados financieros internacionales en 2014 cuando emitió 2.000 millones de dólares de un bono a 10 años con un rendimiento de 7,9%. Fue La primera incursión de la nación andina desde que en 2008 se declaró en moratoria de pago por una deuda de 3.200 millones de dólares en bonos Global 2012 y 2030, considerada ilegal, ilegítima y odiosa.

No obstante que el “default” fue criticado, en 2009 el gobierno logró comprar el 91% de los bonos 2012 y 2030 (2.900 millones de dólares) a un 35% de su valor nominal, es decir que logró un descuento de entre el 65% y 70%, con una inversión de 900 millones de dólares. Sin esta operación, el país habría tenido que desembolsar, hasta el vencimiento de los papeles, en 2030, más de 8.000 millones de dólares.

Sobre los bonos global 2015, emitidos por el Gobierno de Alfredo Palacio para la recompra anticipada de los bonos global 2012 negociados por Mahuad, el gobierno tuvo un manejo diferente pues, según dijo Correa, no eran fruto de la especulación y negociados. Estos bonos fueron pagados por Ecuador el 15 de diciembre de 2015 por 650 millones de dólares.

Este pago, advirtió el gobierno, iba a generar confianza entre los acreedores internacionales y mejorar  la calificación de riesgo país de Ecuador. Al cabo de un año y tras superar un “fuerte temporal económico”, el riesgo país llega actualmente a los 615 puntos, según la última actualización del Banco Central del Ecuador al 11 de enero de 2017.

“Ecuador ha podido salir a los mercados en buen término. La confianza la dio el pago de los bonos 2015, luego de una constante historia de defaults (morosidad), y quien paga alcanza buenas tasas económicas”, sostuvo el analista económico, Víctor Hugo Villacrés.

Dijo que volver a los mercados internacionales y recuperar la credibilidad muestra “un serio trabajo del gobierno en beneficio de los ecuatorianos” ya que sin ello el Ecuador estaría en el peor escenario.

¿Qué se financia con los recursos de los bonos?

El ministro Rivera aclaró que los recursos obtenidos se usan en programas y proyectos de inversión público, según dispone la Constitución. “Lo que hemos hecho es destinar a proyectos que se financiaban con impuestos y hemos liberado esos recursos para cubrir obligaciones como las mantenidas con los gobiernos autónomos descentralizados”, sostuvo.

El ministro explicó que eso es posible porque ahora el país recibe dinero en efectivo para invertir en programas y proyectos con rentabilidades de hasta el 29%.  “Lo que hacían en el pasado era cambiar un título valor que tenía un costo alto, por otro que tenía un costo más alto todavía.

El analista relievó que el financiamiento conseguido con la colocación de papeles haya permitido mantener la inversión. “Eso garantiza desarrollo”, sostuvo.

Y si bien se ha cuestionado el endeudamiento y las tasas de interés, Villacrés consideró que el nuevo gobierno bien puede hacer una renegociación ampliando plazos o revisando tasas “porque ahora Ecuador es un país con credibilidad”.  Advirtió también que dadas las actuales circunstancias de credibilidad, el nuevo gobierno podría tomar el mismo camino y emitir nuevos bonos para financiar obras.

Correa resaltó que la demanda por los últimos bonos emitidos en enero fue de 2.200 millones de dólares pero Ecuador colocó 1.000 millones a un interés del 9,1% y a diez años plazo. ,”Esto refleja la confianza en el país”, añadió.

Riesgo país de Ecuador baja a 614 puntos   

En los últimos días, el presidente Correa subrayó la caída del riesgo país. “Hoy el riesgo país se encuentra en 615 puntos y ya no es noticia. Sí lo era cuando estaba en 1.730 por todas las dificultades que estábamos pasando, indicó en Twitter, en referencia al impacto que sufrió la economía de su país por aspectos como el hundimiento del precio del petróleo y la apreciación del dólar, su moneda local.

El  ministro de Finanzas explicó que la recuperación obedece a que la economía doméstica se está recuperando y, además, el entorno internacional que fue el “que causó la coyuntura tal difícil se está estabilizando”.

El riesgo país es un indicador que mide la posibilidad de un país emergente de pagar sus compromisos internacionales en el exterior,  lo que permite a los agentes financieros extranjeros establecer posibilidades de inversión. Se mide principalmente por el indicador EMBI (Bonos de mercados emergentes) que compara a los bonos soberanos de la deuda externa de una nación con los de la Reserva Federal de Estados Unidos.

En 1999, durante la peor crisis financiera de la historia ecuatoriana, el riesgo país se ubicó en  3.327 puntos. En diciembre de 2008, cuando el gobierno declaró la moratoria del pago de los bonos global 2012,  el indicador subió a 4.731 por el nerviosismo de los mercados, aunque quince días más tarde, en enero de 2009, bajó 867 puntos hasta 3.864 y a finales de ese año se ubicó ya en 775 puntos tras la recompra de los bonos 2012 y 2030, lo que significó un ahorro de 2.300 millones de dólares para el Estado.

Auditoría del endeudamiento, una decisión tomada a inicios del gobierno

La moratoria fue adoptada tras la auditoría del endeudamiento público, el origen y el destino de los recursos, que fue dispuesta por el presidente del denominado gobierno de la Revolución Ciudadana, el 9 de julio de 2007, poco después de posesionarse en Carondelet. Un capítulo especial tuvo la deuda comercial expresada en bonos.

El objetivo de ese estudio fue  “determinar su legitimidad, legalidad, transparencia, calidad, eficacia y eficiencia” de la deuda.  Entonces se creó la Comisión de Auditoría Integral del Crédito Público (CAIC) que hizo un análisis minucioso de todo el proceso de endeudamiento de los últimos 30 años, desde 1976 a 2006.

En 2008, solo el pago de intereses de la deuda externa actual con la banca privada internacional (los Bonos Global) contemplaba 392 millones de dólares anuales.

“El CAIC ha confirmado que dicha deuda no ha servido para realizar inversiones en el país, sino que ha sido un instrumento de saqueo de los recursos financieros, comprobado por una transferencia neta de 7.130 millones de dólares en el periodo de 1976 hasta 2006”, señala el documento.

“Hacer la auditoría fue una idea innovadora. Así como intentar comprender de dónde salió la deuda y la legitimidad de la misma”, manifestó en esa época el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz. (ANDES/LA NACIÓN)