Economía

Gobierno busca flexibilidad en el FMI para ganar popularidad

El presidente Guillermo Lasso quiere continuar con el ajuste, pero a un menor ritmo. El objetivo es que parte de los mayores ingresos tributarios y petroleros se sienta en las calles.

En el primer trimestre de 2022 se registró un aumento de $439,5 millones en la recaudación de impuestos y de $336 millones en los ingresos petroleros. Esto en comparación a igual periodo de 2021.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), esa mayor liquidez debe ir casi íntegramente a reducir las necesidades de financiamiento y el déficit fiscal. Sin embargo, el Gobierno de Guillermo Lasso está pidiendo al multilateral que se flexibilicen las metas y se le permita más espacio, para que esos mayores ingresos sean sentidos por los ecuatorianos.

Durante una reunión virtual entre el mandatario ecuatoriano y la gerente del FMIKristalina Georgieva, desarrollada el 11 de abril de 2022, esa petición fue la parte central de los diálogos y la razón de que la culminación de la revisión de las cifras fiscales, dentro del acuerdo de financiamiento, se aplace hasta finales de abril y comienzos de mayo próximo.

Fausto Ortiz, exministro de Economía, explicó que Ecuador acumula un problema estructural de déficit público desde 2009. Eso provocó un endeudamiento de más de $40.000 millones durante los gobiernos de Rafael Correa y Lenín Moreno.

Esa dificultad no se puede solucionar en un año con un recorte brusco del gasto. Mucho menos cuando la crisis económica se siente en las calles y se ahonda por el golpe del invierno y las necesidades adicionales en sectores como salud y protección social.

“Reducir el déficit está bien, pero es en el ritmo donde hay que poner más cabeza. Pensar que se puede hacer en dos periodos presidenciales no estaría nada mal. Hay que aprovechar una porción de la mejora del precio del crudo y la recaudación tributaria en obras e incentivos “, puntualizó.

Ajustar el gasto

El Gobierno intenta convencer al FMI de que la meta de superávit fiscal en este periodo puede cambiarse por un déficit de alrededor de $1.000 millones o 1% del PIB. Es decir, establecer un ajuste más gradual.

Esto, porque además de atender reparaciones emergentes de carreteras y otras infraestructuras básicas, también se debe gastar más en protección social, subsidios e incluso programas de incentivos para sectores exportadores como el bananero.

Durante una comparecencia ante la Comisión de Desarrollo Económico de la Asamblea, el viceministro de Economía, José Gabriel Castillo, explicó que el gasto en bonos y ayudas sociales se incrementará 159% durante 2022, hasta alrededor de $1.300 millones.

En total, en los llamados subsidios esenciales, que incluyen el último bono anunciado en favor de maestros públicos, se desembolsará $3.700 millones. Además, también está el compromiso de un aumento salarial gradual para el magisterio.

Ese monto incluye $1.585,64 millones en transferencias al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). En ese punto existen discrepancias con el equipo técnico del FMI porque se considera que las cifras de esa institución no están claras.

En la última reunión virtual, el vocero presidencial, Diergo Ordoñez, explicó a los principales representantes del organismo internacional que “no estamos en un ambiente de estabilidad política”, y que una ampliación a rajatabla de la austeridad fiscal podría provocar más focos de problemas sociales.

Además, a cambio de mayor flexibilidad, el Gobierno reafirmó su compromiso de no ir por medidas extremas como la muerte cruzada.

Precio del crudo versus subsidio de combustibles

El Fondo Monetario Internacional (FMI) nunca estuvo de acuerdo con el congelamiento del precio de la gasolina extra y el diésel, decretado el 22 de octubre de 2021. La eliminación del subsidio de esos combustibles estaba dentro de las metas de recorte del gasto público; pero las autoridades nacionales consideraron que era más importante controlar la paz social y evitar protestas.

Según las últimas cifras actualizadas por el Ministerio de Economía, por cada $1 que aumenta el precio del barril de crudo (por encima de los $59,2 presupuestados), el gasto en subsidios se incrementa en $61 millones.

En el primer trimestre de 2022, el promedio llegó a los $87 por barril, es decir, casi $28 por encima de lo presupuestado. Así, en solo tres meses, el monto de subsidios se disparó a más de $1.695 millones.

Esta situación, además de todas las preasignaciones y gastos adicionales, hizo que a la caja del Gobierno Central solo lleguen $336 millones adicionales de ingresos petroleros.

Desembolso, reforma y reuniones

De la culminación de la revisión técnica del FMI depende un desembolso inmediato de $700 millones.

En 2021, como consecuencia de la reforma tributaria, se espera recaudar $728 millones adicionales por contribuciones temporales y $72 millones por medidas permanentes.

Para reforzar la posición ecuatoriana, el ministro de Economía, Simón Cueva, participará de las reuniones de primavera del FMI y Banco Mundial entre el 18 y 22 de abril, en Estados Unidos.

 

 

Diario La Hora