Internacional

Gobernador electo brasileño niega vínculo con paraguayo acusado de homicidio

Los presuntos autores materiales del crimen, un hermano y un sobrino de Acosta, también se encuentran prófugos.

RÍO DE JANEIRO.  El gobernador electo del estado brasileño de Mato Grosso do Sul, Reinaldo Azambuja, negó cualquier vínculo con el político paraguayo Vilmar Acosta, acusado del asesinato del periodista Pablo Medina, y atribuyó esas denuncias a una reacción a su posición contra el tráfico de drogas.

Azambuja, que asumirá su mandato el 1 de enero próximo, dijo que las denuncias buscan afectar su decisión de revisar la política de seguridad pública en Mato Grosso do Sul, estado brasileño fronterizo con Paraguay y una de las principales puestas de entrada de drogas a Brasil, para reforzar el combate al narcotráfico.

“Cuando se coloca el dedo en la herida, se señalan los errores del actual sistema y se amenazan directamente los intereses de quienes no quieren que la seguridad pública funcione para la mayoría de la población, la reacción es inmediata”, dijo el gobernador electo y diputado federal brasileño en un comunicado enviado a Efe.

El político, vinculado al Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), dijo que tan solo puede atribuir la supuesta “manipulación de informaciones” en Paraguay y los “intentos de manchar su honra y credibilidad” a una reacción contra las medidas que prometió poner en práctica para combatir el tráfico de drogas.

Azambuja reaccionó así a las denuncias hechas en una comisión del Congreso paraguayo, según las cuales tendría vínculos con Vilmar Acosta, hasta hace pocas semanas alcalde de la localidad paraguaya de Ypejhú y considerado el “cerebro” del asesinato hace dos meses del periodista Pablo Medina y de su asistente, Antonia Almada.

El supuesto nexo fue dado a conocer por el senador Arnoldo Wiens, miembro de la comisión parlamentaria bicameral de Paraguay que investiga el asesinato de Medina, corresponsal del diario ABC Color y conocido por sus trabajos sobre el narcotráfico en el departamento de Canindeyú, fronterizo con Mato Grosso do Sul.

De acuerdo con Wiens, Azambuja mantenía “mucha amistad” con Vilmar Acosta, que se encuentra prófugo desde la muerte de Medina y está además imputado por producción, acopio y tráfico de marihuana.

El gobernador electo negó cualquier vínculo con las personas citadas por Wiens y se quejó de que nadie lo consultara antes de la divulgación de esas denuncias.

Dijo igualmente que ya instruyó a sus abogados para adoptar todas las medidas judiciales que sean necesarias, tanto en Brasil como en Paraguay, para reparar los daños contra su imagen pública.

(Efe/ La Nación)