Opinión

Glacé: El dulce encanto de la repostería

Esta marca viene endulzando los paladares ecuatorianos y se lo ha hecho gracias a la iniciativa de joven guayaquileña.

GUAYAQUIL. El suave aroma del dulce y la mezcla de distintos sabores envolvieron hace 4 años a Priscila Ramos a emprender un negocio propio llamado “Glacé”. Ella, quien estudió en la escuela de Chef diversos cursos de repostería y pastelería básica, se inclinó por los dulces debido a la gran afición que tiene por ellos.

Con la premisa de no vender postres, sino un poco de arte en azúcar, Priscila empezó con $1.200 dinero que invirtió en sus estudios y en la incorporación de diversas herramientas para elaborar cada uno de sus productos.

Los moldes para hornear, batidoras, moldes para galletas, mangas pasteleras y entre otras cosas, es común verlos en la cocina de su casa, en una urbanización ubicada en Samborondón.

Glacé: nombre que adoptó Priscila por el glaseado, una mezcla de clara de huevo batida suavemente con azúcar y a veces zumo de limón o lima, que es usada en tartas pasteles, galletas, y demás. Esta cobertura se caracteriza por ser suave y puede amoldarse fácilmente para distintos modelos que se quiera crear, ya sea flores, figuras geométricas, o diversos personajes.

Entre sus productos vemos tortas, galletas, cupcakes, pastelitos decorados al estilo del cliente con ingredientes de calidad y una fusión de mantequilla, azúcar, huevos, levadura y harina, más la incorporación de un sinfín de sabores como: chocolate, caramelo, vainilla, frutilla, con chispas de chocolates, y distintas frutas, haciendo que los amantes al dulce vean en “Glacé” su mejor elección.

Los precios oscilan desde $1.50 hasta $45 dependiendo de las cantidades, tipo de masa y la decoración que elija el cliente. Los pedidos se los realiza a través de sus redes sociales Instagram, @glace_ec y Facebook, pastelería glace, adicional a esto pueden escribir a su correo pasteleriaglace@gmail.com.

“La gente debe atreverse antes de emprender en un negocio a creer en la marca, ser constantes, no desmayar ante cualquier adversidad, esa es la clave que debería tener todo emprendedor” recalcó Ramos, quien adoptó esa frase al momento de abrir su marca.

Entre sus planes a corto plazo, está seguir trabajando con sus decoraciones y fusionar nuevos sabores, además establecer en un local propio. (AGS/ La Nación)