Opinión

GESTIÓN DE RIESGOS

Ing. agro. Brenda Mendoza Pimentel
MSc Manejo de Recursos Naturales Renovables
FORO AGROPECUARIO ECUATORIANO
e-mail: [email protected]

 

A propósito de inundaciones debemos referirnos a que Ecuador es un país multiamenazas, es decir que se puede dar la combinación de dos o más factores de amenazas, manifestados de manera aislada, simultánea o por reacción en cadena, para producir un suceso que de acuerdo con la magnitud y atención de este podría convertirse en un desastre; “una inundación por ejemplo” se puede calificar como un fenómeno antrópico (deforestación + precipitaciones).

Por otro lado, nos encontramos dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, por lo que su actividad sísmica es alta; estudios realizados por técnicos de la Escuela Superior Politécnica nos han indicado que existe una falla geológica (Puná Pallatanga), entre otras.

Los humanos nos vemos enfrentados en determinado momento de nuestras vidas a amenazas, naturales y /o socio naturales, pueden ser sismos de gran magnitud, inundaciones, tsunamis; la única manera de hacer frente a estas circunstancias es la prevención, ya que nos permitirá salvar vidas humanas, edificaciones, vías, carreteras, especies de fauna y flora.

Para articular acciones que permitan desarrollar labores en este sentido es fundamental el impulso de políticas públicas que fomenten una legislación tendiente a trabajar en estos procesos.

Llevar a cabo estos métodos significa encajarlos en una dinámica de operaciones como es la gestión de riesgos. En nuestro país existe un ente gubernamental que se encarga de coordinar acciones de prevención, respuesta y rehabilitación llamado Secretaría de Gestión de Riesgos, así mismo existe un centro de llamadas de atención a emergencias que es el 911; esta coordinación se la realiza de acuerdo con el tipo de emergencia que se presente.

Tener presente que no es lo mismo una urgencia que una emergencia; la primera es atendida con los recursos propios del afectado, y la segunda rebasa la capacidad de atención del afectado.

La gestión de riesgos es un camino diseñado para manejar la inseguridad relativa a una amenaza a través de una cadena de actividades humanas que incluyen la identificación, el análisis y la evaluación de riesgo, para posteriormente instaurar las pericias de un tratamiento administrando los recursos eficientemente.

El Manual de Operaciones de Emergencia indica que a todas las instituciones públicas o privadas les corresponde contar con un departamento de Gestión de Riesgos, mismo que será parte del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos; este sistema debe articularse para brindar atención en territorio en caso de presentarse un evento peligroso.

Con la finalidad de estar preparados para cualquier eventualidad es conveniente mencionar el principio de Precaución; es decir que el hecho de no tener la certeza técnica no puede ser pretexto para posponer la adopción de medidas preventivas frente a riesgos de desastres.

Se aplica cuando es necesario tomar una decisión u optar entre alternativas en un escenario en que la información técnica es insuficiente o existe un nivel significativo de duda en las conclusiones del análisis técnico.

A fin de ponernos en contexto mencionaremos que una amenaza es un fenómeno natural o causado por el hombre que puede poner en peligro a un grupo de personas, a una colectividad, o bienes materiales. Si nos vemos expuestos a una amenaza quiere decir que estamos en riesgo y somos vulnerables; el riesgo es la probabilidad de que ocurra un evento; la vulnerabilidad es un factor interno que me impide enfrentar ese riesgo de manera eficaz.

Estos son los tres puntos importantes que debemos manejar para hablar de la gestión de riesgos. Para concluir indicamos que teóricamente los COE cantonales de los sectores afectados por la inundación, es de suponerse que ya tendrán declarada su emergencia a fin de atender a los agricultores que han sufrido grandes mermas, donde se calcula que las pérdidas en producciones de los diferentes cultivos son cuantiosas.