Opinión

Generalidades sobre el turf ecuatoriano

Silvio Devoto

sidepaderby@hotmail.com

La hípica ecuatoriana tuvo sus comienzos a fines del Siglo XIX en Guayaquil, ciudad que por entonces tenía aproximadamente 50.000 habitantes. En el plano de la ciudad elaborado en 1887 por el Dr. Teodoro Wolf, consta el primer hipódromo, al sur de la ciudad, en el barrio del Astillero, teniendo como lindero norte la calle Gómez Rendón, al este la calle Chimborazo, avanzando hasta Francisco de Marcos por el sur y Lorenzo de Garaicoa por el oeste.

Un segundo hipódromo se construye, en 1899, más hacia el oeste y hacia el sur, el mismo que aparece en el Plano de Guayaquil, levantado por el agrimensor señor Francisco Landín 1909.
Empresa del Hipódromo
Capital S/.33.984

Esta compañía se estableció en el año 1899 para construir y explotar una cancha de carreras. Su primer local no resulto satisfactorio y lo vendió al gobierno en S/. 20.000, cuyo valor pudo devolver parte del capital.

Obligados por el constante progreso de la ciudad, verdaderos pioneros del turf como José y Aníbal Santos Aray, Enrique Guzmán Aspíazu, Carlos y Enrique Gil, el Doctor Abel Gilbert Pontón, Alejo Madinyá, Agustín Febres Cordero Tyler y Juan X. Aguirre Oramas, entre otros, deciden instalar un nuevo hipódromo, esta vez donde hoy funciona el Parque Forestal con una pista de 1400 metros, sentado de esta manera las bases de lo que luego sería el Jockey Club de Guayaquil.

Las tribunas de madera y un pintoresco paddock fueron testigos de la visita del Primer Mandatario de la Nación, Dr. José Luis Tamayo, en 1920 al cumplirse el Centenario de la Independencia Nacional, disputándose un Clásico sobre 2000 metros. Acompañaron al Presidente de la República sus Ministros de Estado, Embajadores de los países hermanos y representantes de los sectores más importantes de la ciudad y el país. La carrera fue ganada por ARROL propiedad de Juan X. Aguirre Oramas en discutido fallo sobre Aliño.

Tras intensos trabajos y un desembolso importante para la época, el Directorio del Jockey Club presidido por don Enrique Guzmán Aspiazu presentó un nuevo hipódromo que abrió sus puertas el domingo 27 de Junio de 1937, que contaba con una tribuna especial en que funcionaba el llamado Club Social para los accionistas, directivos y propietarios de caballos, una tribuna principal, debidamente acondicionada y un hermoso paddock luego del cierre del Jockey Club funcionó como parte del mercado Forestal tenía además una caseta ubicada en el interior de la pista, cerca del disco de llegada, para los comisarios y el juez de llegadas.

Se cambió la mano, antes sobre la derecha y ahora sobre la mano izquierda para los caballos, modalidad que a partir de entonces se mantuvo en todo los hipódromos del país.

Este nuevo hipódromo se extendía entre Venezuela al Norte, El Oro al Sur, Guaranda al Este y más o menos Antepara al Oeste, es decir, lo que es el Parque Forestal, todo el Centro Cívico y las piscinas que dan a Guaranda y Venezuela.

Las tribunas de hormigón armado estuvieron ubicadas entre Antepara y Machala en sentido Oeste-Este, y en sentido Norte-Sur, entre Bolivia, Vacas Galindo y Cañar, estas tribunas, desaparecido el hipódromo y en la Alcaldía de Don Emilio Estrada Icaza, fueron convertidas en los mercados municipales que hoy existen en dicho lugar.

Ahora bien, ¿Cómo se llegaba al hipódromo los días domingo? En primer lugar, el hipódromo solo funcionaba en verano y bastante entrado éste, y en segundo lugar a pie se podía ir por cualquier parte, el problema existía para los taxis o autos particulares, para estos vehículos se arregla la calle Gómez Rendón desde Chimborazo hasta las tribunas, es decir desde al pie de la casa de Don Darío Maldonado, convertida en estación de taxis. El Municipio nivelaba la calle con motoniveladora de arrastre para borrar las huellas de las sartenejas invernales.

Editorial tomada de la revista El Derby

Por las calles del recuerdo…

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