Opinión

FREDDY CARRIÓN, AFUERA.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

Por fin se terminó la mala telenovela venezolana donde el Defensor del Pueblo, Freddy Carrión, que durante doce horas no logró salvarse de la censura y destitución de su cargo a pesar de llegar a declararse como un perseguido político.

Se demuestra que todo lo que empieza mal termina mal y que la justicia tarda, pero llega (…) como en este caso en que el ex Defensor del Pueblo estuvo a favor de los ciudadanos que en octubre del 2019 incendiaron la Capital de la República, quienes con sus votos acaban de sepultar sus intenciones de mantener el puesto.

Lo único bueno del epílogo de este culebrón es que al final más se dedicó a presentar una rendición de cuentas, atacar a los asambleístas y, a la vez, agradecerle a su esposa por el respaldo moral durante el tiempo transcurrido en el juicio político.

Por otra parte, el culebrón de Taita Yunda y Guagua Yunda continúa después de nuevas actividades jurídicas que aún mantienen al alcalde Quiteño en su puesto, mientras queman las instancias judiciales que la ley permite.

Es cuestión de tiempo porque su caída en picada es inevitable por tantos frentes en contra abiertos al mismo tiempo, vale la pena recordar que la caída desde lo más alto es más dolorosa.