Opinión

FENÓMENO DE EL NIÑO. IMPACTO ECONÓMICO 1997 – 1998 (Parte I)

Emilio Gallardo Gonzalez/Guayaquil
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El Fenómeno de El Niño es uno de los acontecimientos climáticos más estudiados en el mundo por los impactos socioeconómicos y ambientales. En el siglo XX, los eventos de mayor importancia en orden de intensidad fueron los siguientes :1997-1998, 1982-1983, 1957-1958, 1972-1973.

Las anomalías climáticas presentadas en 1997-1998 tuvieron una duración de 19 meses, desde febrero de 1997 hasta agosto de 1998.

La cantidad de precipitación como referencia la zona Guayaquil superó los 6500 mm. El evento ocurrido en 1982-1983 implicó una duración de 11 meses y volumen de lluvias en la misma zona de 4500mm.

Para dimensionar el contexto de los impactos económicos con relación a los daños totales, es pertinente clasificar las pérdidas en directos e indirectos, igualmente, los efectos en las variables macroeconómicas.

Los daños directos corresponden a la destrucción total o parcial de cultivos, semovientes, infraestructura, mobiliario, equipos, viviendas, medios de transporte, incluyendo los costos de rehabilitación, reconstrucción y reubicación.

Los daños indirectos se refieren a los bienes que dejan de producir y los servicios que se interrumpen desde las fases iniciales, durante y después del desastre, del mismo modo, se contabilizan los costos adicionales que se requieren para la prestación de servicios.

El evento climático tiene un efecto importante en la política económica, por las variaciones y en el comportamiento de las variables macroeconómicas siguientes: producto interno bruto, balanza comercial y de pagos, reservas monetarias, finanzas públicas, inflación, empleo, ingreso familiar. Es pertinente señalar que los desastres provocados por el Fenómeno de El Niño tuvieron una importante incidencia en la crisis financiera de 1998 – 1999.

Según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), los daños totales contabilizados a nivel nacional por el fenómeno de El Niño 1997-1998 se estimaron en $2,881.6 millones, de los cuales $845.5 correspondieron a pérdidas directas y $2,036.0 indirectas, incluyendo $331.1 millones destinados a emergencias y mitigación. Los daños totales representaron el 14.62%. del PIB (1998).

Con respecto a la infraestructura del país, los daños totales alcanzaron un aproximado de $830.3 millones de los cuales más del 90% correspondió a la infraestructura del sector transportes (vialidad). Las pérdidas en las áreas sociales vivienda, salud y educación sobrepasaron los $204.7 millones.

De los daños totales a nivel nacional, el sector con mayores pérdidas fue el sector productivo que representaron el 53% del total de daños ($1,515.7 millones), el 76.3% directos ($595.8 millones) y el 44% indirectos ($920.9 millones). La industria, comercio y turismo tuvieron un impacto negativo de aproximadamente $272.0 millones.

El sector agropecuario sufrió los mayores daños económicos a nivel nacional con pérdidas totales de $1,243.7 millones de los cuales $547.7 millones y $698 millones, corresponden a daños directos e indirectos respectivamente. Con relación a la totalidad de pérdidas económicas en el sector agropecuario por cultivos, al área bananera le correspondió el 41%, al arroz 17%, maíz duro 11%, caña de azúcar 9%, pastos 7%, cacao 3% y otros (café, soya, frutas etc.) 12%.

En cuanto a la superficie agropecuaria se afectaron aproximadamente 843,873 hás, de las cuales sembradas correspondieron 683,630 hás, cuyos principales cultivos afectados en número de hectáreas fueron los siguientes: 92,520 arroz, 39,350 maíz duro, 31,750 banano, 40,100 caña de azúcar, 40,600 cacao, 130,590 café, 152,300 pastos.

La información proveniente de las instituciones encargadas de monitorear el Fenómeno de El Niño, pronostican el evento climático para inicios del tercer trimestre de este año, por lo tanto, el gobierno central y las nuevas autoridades seccionales deberían estar analizando y simulando posibles escenarios con respecto a la prevención, emergencia y mitigación del evento climático, donde más allá de los impactos económico están las pérdidas y sufrimiento humano.