Opinión

EXTRADICIÓN, HÁBEAS CORPUS, EJECUCIONES

Comandante Raúl Hidalgo Zambrano/ Guayaquil

 

La justicia es el factor común para resolver un problema. ¿Hay justicia en el Ecuador?, creo que no, si aplicamos el sentido común a los casos de: extradición de un expresidente y un excontralor; habeas corpus de un ex vicepresidente y otros cabecillas del crimen y; las múltiples ejecuciones en las cárceles. Su cronología en este año:

15 abr., el Comisariado General de Refugiados y Apátridas de Bélgica, otorgó refugio al expresidente Rafael Correa, sentenciado por la justicia del Ecuador, y puede viajar por el mundo con un pasaporte especial y expresarse libremente.

22 abr., el presidente de la Corte Nacional de Justicia, en funciones hace más de un año, solicita la extradición del expresidente, en base al Tratado de extradición entre Su Majestad el Rey de los belgas y el gobierno de la República del Ecuador, de 1887, y la Convención de las naciones unidas contra la corrupción. La Cancillería dijo no haber recibido la solicitud y que le envíen traducido al idioma oficial de Bélgica (¿holandés, francés o alemán?). ¿Ojalá, cumplan pronto? ¿Será oportuno? Recordad, que hubo solicitudes fallidas con la Interpol.

30 abr., solicita se reactive la extradición del excontralor Carlos Pólit, que está siendo procesado por la justicia norteamericana por siete cargos relacionados a lavado de dinero ilegal. Seguro que desearía ser juzgado en Ecuador, pues aplicaría un habeas corpus.

09 abr., el juez de la parroquia rural de Manglar Alto del Cantón Santa Elena otorgó el habeas corpus al ex vicepresidente Jorge Glas, que cumplía prisión sentenciado por asociación ilícita cuando ejerció el poder político junto al expresidente Correa.

20 abr., el juez de Garantías Penitenciarias de Guayas, otorgó el habeas corpus al líder de la banda delincuencial de los “Choneros”, por complicaciones de salud. Este juez apareció en una fotografía junto al ex vicepresidente en su presentación mensual, anticipada.

Desde febrero del 2021 han sido ejecutados, en las cárceles, alrededor de 350 personas privadas de la libertad, sentenciados o no. Las organizaciones delincuenciales como: Lobos, Choneros, Lagartos, Killers, Tiguerones …, probablemente enlazados con carteles mexicanos, se disputan el control de cárceles y zonas urbanas, con el débil Estado.

Vivimos en crónica roja, cada día los sicarios derraman sangre en cualquier lugar; muchos delitos no son denunciados por miedo o por considerar que es una pérdida de tiempo el someterse a una telaraña de procesos legales, tejida en base al dinero.

Un conocido activista de los derechos humanos encontró escrito en una cárcel: «En este lugar maldito, donde reina la injusticia no se castiga el delito, sino la pobreza», esta oración resume el laberinto legal que nos somete a la injusticia.

¿Falta lógica, ética, conocimiento, oportunidad o competencia en el poder judicial?, ¿Habrá acuerdos ocultos? ¿El gobierno está tan débil que no puede tomar el control de las cárceles? Da pena que ciertos políticos e inclusive el presidente resuman que la solución a los problemas es tener “huevos”, ¡pobres aves! ¿Habrá extradición? No, pero seguro habrá más habeas corpus, ejecuciones e impunidad.