Opinión

EXTORSIONES PODRÍAN IMPACTAR LA PRODUCCIÓN DEL AGRO.

Emilio Gallardo González.
Observatorio de Políticas Públicas Agropecuarias-OPPAGRO-
emilioegallardog@gmail.com

 

Las extorsiones a los propietarios de haciendas podrían tener efectos negativos importantes en la producción y productividad agrícola. La inseguridad y el temor derivados de estas pueden resultar en la disminución de la inversión en los predios, la falta de mantenimiento adecuado y la renuencia a adoptar prácticas agrícolas más eficientes. Esto se traduciría en una reducción de la producción debido a una menor superficie sembrada, en la disminución en los rendimientos de los cultivos y en el empleo. La estabilidad y seguridad son fundamentales para un entorno propicio en el negocio agropecuario.

La incertidumbre debido a la amenaza de extorsiones, afectarán la seguridad alimentaria, las exportaciones y extenderse a lo largo de la cadena agro productiva. En un escenario negativo extremo resultaría en el desplazamiento de los productores y el abandono de sus tierras.

Por lo tanto, la creciente inseguridad ciudadana en el sector rural puede convertirse en un grave problema social, incrementando los riesgos que, de por si, ya existen debido a la naturaleza de la actividad agropecuaria. Actualmente, no existe información completa que permita cuantificar la verdadera dimensión de las extorsiones, ya que en muchos casos ¨sucede pero no se registra ni visibiliza¨.

Ante esta situación, se requieren medidas para proteger y apoyar a los productores, a través de un trabajo coordinado entre los gremios, la policía nacional, las fuerzas armadas, los gobiernos provinciales, los municipios rurales y el MAG, puesto que la extorsión no debe transformarse en una nueva variable en la formulación de políticas públicas para el sector agropecuario y del proceso de toma de decisiones.