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Expresidente Toledo llega a Perú para enfrentar acusaciones de presunta corrupción

LIMA,  (Xinhua) — El expresidente peruano Alejandro Toledo (2001-2006) arribó en la mañana de ayer domingo al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima, Perú, tras ser finalmente extraditado desde Estados Unidos para ser procesado en su país por presuntos hechos de corrupción bajo el caso Odebrecht.

Toledo llegó desde Los Ángeles en el vuelo comercial 535 de la aerolínea LATAM, luego de seis años de ser requerido por la Justicia peruana por haber supuestamente recibido durante su Gobierno sobornos millonarios de la empresa Odebrecht para beneficiarla en la construcción de la Carretera Interoceánica Sur.

En las primeras imágenes difundidas por los medios de comunicación locales, se pudo observar al exmandatario en pleno terminal aéreo custodiado por alguaciles estadounidenses, así como por agentes de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol, siglas en inglés) y de la Policía Nacional.

Inicialmente fue llevado a la Dirección de Aviación Policial (DIPA) para el correspondiente control por parte de Migraciones y ser examinado por médicos legistas.

En el lugar hicieron acto de presencia la fiscal general, Patricia Benavides, y el jefe de Cooperación Internacional y Extradiciones del Ministerio Público, Alfredo Rebaza, para constatar el proceso de entrega.

Según los primeros reportes de la prensa, Toledo irá a la sede del penal del Poder Judicial para el respectivo control de identidad, y posiblemente desde allí será llevado hasta la cárcel de Barbadillo, en el distrito limeño de Ate, donde también se encuentran recluidos los expresidentes Alberto Fujimori (1990-2000) y Pedro Castillo (2021-2022).

Paralelamente, desde tempranas horas de la mañana los simpatizantes del exmandatario se apostaron en los exteriores de la DIPA y de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía Nacional del Perú (Diroes) con pancartas que defendían su presunta inocencia y reclamaban su libertad.

Alejandro Toledo, de 77 años y conocido como «El Cholo», es requerido por la Justicia peruana desde el 2017 por presuntamente haber recibido 35 millones de dólares de Odebrecht para beneficiarla en su Gobierno con la adjudicación de contratos para la construcción de los tramos 2 y 3 de la Carretera Interoceánica Sur.

La investigación contra el exmandatario la lleva el fiscal José Domingo Pérez, integrante del equipo Especial Lava Jato, quien en días pasados ratificó su pedido de 20 años y seis meses de prisión en su contra por este caso, además de 35 años por la construcción del tramo 4.

Contra el expresidente pesa también otra pesquisa en el marco de «Ecoteva», un caso de presunto lavado de dinero que podría costarle una condena de 16 años y ocho meses de prisión, de acuerdo con el pedido del Ministerio Público.

Toledo llegó finalmente hoy al territorio peruano para enfrentar todas esas acusaciones, tras agotar durante su estadía en Estados Unidos todos los recursos legales para evitar su extradición hasta que el pasado miércoles el juez federal Thomas S. Hixson, de la Corte del Distrito Norte de California, ordenó que se entregara para ejecutar su extradición.

Aunque podría cumplir su prisión preventiva y posible condena en la cárcel limeña de Barbadillo, su defensa ha pedido tomar en consideración su estado de salud para que, si clínicamente se comprueba «que su vida está en riesgo», se pueda variar la medida a detención domiciliaria.

 

 

 

 Xinhua (xinhua-news.com)