Internacional

Experto compara accidente en Francia con el de Mozambique

La tragedia se cobró la vida de 33 personas, entre pasajeros y tripulación, y suscitó una intensa atención mediática en Portugal, ya que seis de las víctimas eran nacidas en suelo luso.

LISBOA. El presidente de la empresa pública que gestiona el tráfico aéreo en Portugal, Luís Coimbra, estableció un claro paralelismo entre la tragedia aérea ocurrida el martes en Francia y la caída de un avión en Mozambique en 2013, un caso que fue atribuido oficialmente al suicidio del piloto.

En declaraciones a EFE, el responsable de la compañía lusa NAV destacó las conexiones que presentan ambos accidentes a la luz de la información conocida, después de que la grabación de una de las dos cajas negras del avión alemán siniestrado desvelase que el copiloto era el único ocupante de la cabina durante el descenso.

En el caso del avión de Líneas Aéreas de Mozambique, que hacía el trayecto entre la capital del país y Angola el 29 de noviembre de 2013 y que cayó sin explicación aparente en Namibia, la investigación posterior confirmó la tesis de que se debió al suicidio del comandante.

En junio de 2014, el Gobierno mozambiqueño reveló que, tras analizar el contenido de las cajas negras, los investigadores averiguaron que el copiloto se había ausentado de la cabina y el comandante decidió entonces cerrarse por dentro, impedir su regreso e hizo caer el aparato.

“En la grabación se oye al comandante solo en la cabina, encerrado, mientras toda la tripulación golpeaba la puerta”, detalló el presidente de NAV, quien también recordó que el considerado responsable de lo ocurrido había sufrido “graves problemas familiares” que reforzaron la tesis del suicidio.

Luís Coimbra apuntó que el siniestro del vuelo de la compañía alemana Germanwings -filial de Lufthansa- debe reabrir el debate sobre la obligatoriedad de que siempre haya al menos dos personas dentro de la cabina para dificultar ese tipo de sucesos.

Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, que llevaron a reforzar los mecanismos de seguridad, “las puertas de entrada a la cabina son blindadas y a prueba de bala” y sólo quien está dentro puede autorizar su apertura. (Efe / La Nación)