Economía

Expectativa por las nuevas reformas laborales

El proyecto de reforma laboral que alista el Ejecutivo, y que enviará a la Asamblea Nacional en los próximos días, generó reacciones entre los trabajadores y el empresariado nacional.

QUITO. Tras las declaraciones del presidente Rafael Correa en el enlace ciudadano del pasado sábado, 6 de febrero del 2016, en el cual dio algunos detalles de los cambios que analiza para preservar el empleo, en un segundo año complejo para la economía, por el desplome del precio del petróleo, trabajadores y empresariado nacional emiten comentarios acerca del tema.

Uno de ello, es el presidente de la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores (Cedocut), Mesías Tatamuez, quien asegura que los representantes sindicales quieren conocer el proyecto a profundidad y adelantó que hay temor de que las reformas impliquen pérdidas de derechos laborales.

“Debe estar claro el tema de la reducción de las horas de trabajo”, aseveró Tatamuez y rechazó la posibilidad de que no se paguen a tiempo las utilidades a los trabajadores. Esto, en relación con la reforma planteada por el presidente Correa, quien advirtió que los empresarios que se acojan a la reducción de la jornada laboral no podrán declarar utilidades hasta que todos los trabajadores hayan cobrado la jornada de ocho horas, aunque no hayan trabajado la jornada regular en el país.

Con respecto al seguro de de­sempleo, manifestó que no se debe echar mano de los fondos del IESS y pidió a las autoridades más detalles sobre las nuevas formas de contratación.

Mientras que Diego Cano, exsindicalista de Petroecuador, afirmó el temor que esta reforma laboral pueda impactar en los derechos de los trabajadores y en la estabilidad laboral que este traiga de regreso formas de flexibilización la­borales ya superadas. “Consideró que las alternativas para enfrentar el desempleo deberían partir de un diálogo nacional y del reconocimiento de los desaciertos en el manejo económico”, dijo.

Por su parte, el director de la Federación Ecuatoriana de Industrias del Metal (Fedimetal), Guillermo Pavón, indicó que la reducción de la jornada laboral puede ser una alternativa positiva para mantener el empleo. Sobre todo para las empresas que han visto una reducción importante de sus ventas en los últimos meses. “Solo en el sector metalmecánico, la caída de ventas el año pasado fue en promedio del 20%. La reducción de la jornada debe estar adecuadamente reglamentada y que se acepte en función de los resultados de cada compañía”, señaló.

Es preciso señalar que entre los cambios establecidos por el Presidente Correa luego de un acuerdo entre empleadores y empleados están la reducción de la jornada laboral, pagar un salario en relación con las horas trabajadas, flexibilizar los horarios; por ejemplo, en lugar de trabajar ocho horas diarias de lunes a viernes, se podrá trabajar 10 horas al día de lunes a jueves.

Además de que también se contemplará el contrato para jóvenes de entre 18 y 24 años sin experiencia. El Estado cubrirá el aporte a la seguridad social (hasta un salario básico) de estas personas. La nueva reglamentación introducirá nuevas formas de contratación para tres sectores productivos: agricultura, pesca y construcción. Por último, se creará el seguro de desempleo. La idea es ajustar el mecanismo de cesantía (que ya tiene la seguridad social) para que beneficie a toda la población y no solo a la afiliada. (VCV/La Nación)