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Expectativa en ciudadanos por toque de queda y estado de excepción

Los ciudadanos asumieron con expectativa la decisión del presidente Guillermo Lasso de declarar el estado de excepción en Guayas, Manabí y Esmeraldas. La medida incluye el toque de queda en algunas parroquias de Esmeraldas, Guayaquil y Durán.

La decisión del mandatario busca bajar los índices de violencia en estas tres provincias. Solamente en Guayaquil, Durán y Samborondón se registran 445 muertes violentas en lo que va del año.

“Es duro, pero necesario”, dijo Ximena Vera, habitante de la parroquia Pascuales. Señaló que había quedado en salir con sus amigas a celebrar el fin de mes, pero los planes se vieron alterados tras el anuncio presidencial.

Lasso ordenó una acción coordinada entre la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. “Vamos a llevar el combate a los delincuentes hasta el mismo territorio donde intentan ocultarse, ellos y sus mercancías”, afirmó.

Según las autoridades, las disputas entre organizaciones criminales impulsan la ola de violencia en el país. Estos grupos buscan apropiarse de territorios para sus actividades de tráfico de drogas al menudeo y en gran escala.

Toque de queda
Un total de 9 000 efectivos serán los encargados de dar seguridad a las tres provincias. 4 000 servidores policiales y 5 000 miembros de las Fuerzas Armadas. El toque de queda regirá por 60 días, desde las 23:00 hasta las 05:00, en las parroquias Esmeraldas, del cantón Esmeraldas; Eloy Alfaro del cantón Durán; Ximena y Pascuales, en el cantón Guayaquil.

“Está bien, pero debieron poner también a El Recreo”, sostuvo Efrén Mero, habitante de Durán, en referencia a otra de las parroquias del cantón. Señaló que la violencia es generalizada en esta ciudad. Según datos oficiales, al día se registran 3,5 muertes violentas en Guayaquil, Durán y Samborondón.

El 8 de abril Lasso ofreció USD 1 200 millones para equipar a la fuerza policial y ampliar el número de policías a 80 000, desde los 50 000 actuales. En el anuncio señaló que esta iniciativa se implementará en los 3 años que restan para que termine su mandato.

“Esperemos que permanezcan, a veces vienen un par de días y luego se van”, afirmó Segundo Morocho, habitante de Durán. Este cantón es el octavo más poblado del Ecuador y, según versiones policiales, es la sede de una escuela de sicarios.

 

 

El Comercio