Opinión

¿EXISTEN “DOS” POLICÍAS…?

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

Tanto la Policía Nacional, cuánto las Fuerzas Armadas de cualquier nación, constituyen el eje y columna vertebral de la misma; pues el cuidar del orden público, bajo el imperio de la Ley, así como, el resguardo y control del suelo patrio, son tareas primordiales a ellas encomendadas.

Desde hace un tiempo atrás -por momentos- parece ser qué hubiesen “dos tipos” de Policía Nacional en el Ecuador, así como, la percepción de que existe algún tipo de fisura y opacidad en la integridad de algunos miembros de las FF.AA ecuatorianas; institución que goza de un prestigio mayor, dentro de la opinión pública del país.

La una Policía, es aquella valiente y profesional fuerza pública, que detiene en apenas dos horas, a los aparentes asesinos de un abogado (con particular perfil) que fuera victimado a plena luz del día, en la puerta de un prestigioso hotel de Guayaquil.

O aquella, que lleva confiscada una cantidad de droga récord en el año, mediante acciones temerarias, que tienen por detrás, una evidente acción de Inteligencia bien estructurada.

O también, aquella fuerza pública, que se juega diariamente el físico, en cada acción de control anti droga en la Isla Trinitaria o el Guasmo Sur de Guayaquil, para prevenir y erradicar el consumo de droga por parte de jóvenes ecuatorianos; que, desde allí, pasan a engrosar las filas de la delincuencia organizada, en alto porcentaje…

Y “otra Policía”, es aquella sumisa y pusilánime, de efectivos proclives a relacionarse con delincuentes, como (a) Don Naza, o chupamedias que se declaran “agradecidos” a delincuentes como (a) Don Marquito o (a) Don Dieguito… Estos, son lacras morales que deberían ser extirpados -cuál tumor de cáncer maligno- de las filas policiales, y con un CONCEJO DE GUERRA por detrás, que los escarmiente; pues estos sujetos, fueron educados, instruidos y formados -con el dinero de los ecuatorianos- para supuestamente, ser y actuar como hombres de bien.

El caso ISSPOL, deja a la institución policial, a nivel de un RIDICULO INTERNACIONAL; pues para que esto haya sucedido -ser robados en 967 millones de dólares- es menester no solo la ausencia de un mínimo sentido de control y pertenencia, sino el que, ¡su cúpula de mando haya estado “podrida” durante años…!

Esto NO se produjo ni “armó” en una semana… fue “un teje y maneje” urdido con paciencia y múltiple colusión de diversos actores: policiales, burocráticos y elementos privados carcomidos por la codicia…

Y finalmente… lo “fresquito”… el muy opaco episodio “novelesco” de hace pocos días atrás: un General de Policía, con muy alta posición de mando dentro de esa institución, saca a un reo por narco tráfico de la cárcel de Esmeraldas, para “trasladarlo” hacia Manta; despegan 6 personas en una avioneta policial desde Esmeraldas (según EL UNIVERSO de Guayaquil: 2 pilotos, el General, 2 ayudantes de este y el reo en mención…) y a los 5 minutos de vuelo, caen al mar a 100 o 200 metros de la orilla de un balneario, llegando a nado y/o con ayuda de pescadores del lugar, a tierra firme… incluyendo al PPL esposado (?)… y se salvan todos…(y así, colorín colorado… este cuento se ha terminado…)

Lo grave de este episodio, es que, según la opinión de abogados entendidos, en este acto, se habrían vulnerado VARIOS PROCESOS LEGALES de obligatorio cumplimiento, antes de que sea posible “trasladar” a un PPL así que así… ¿Cuál es el verdadero trasfondo de este episodio? El nuevecito Comandante General, le debe una CLARA EXPLICACIÓN al país…!

¡El colofón de todo este culebrón, termina con la “coincidencia” de la remoción de casi todo el Comando Conjunto de las FFAA (a menos de 5 meses de su nombramiento) y el cambio del mando en la Policía Nacional (a los 3 meses de su nombramiento) …! ¿Qué ha pasado?

Así las cosas, caben dos preguntas de fondo, nacidas de la opinión ciudadana:

1- ¿Acaso hay 2 tipos de Policía en el Ecuador: ¿La valiente y derecha, y otra opaca y torcida?

2- ¿Le hacen bien al gobierno nacional, estos constantes cambios en la cúpula militar y en el mando policial?

3- Pensando en que, la estabilidad en los mandos de FFAA y Policía Nacional es algo deseable:

¿No será mejor, que, para nombrar a las nuevas autoridades militares y policiales, el presidente Lasso y sus ministros de Gobierno, de Interior, y de Defensa, se tomen un poco más de tiempo, para analizar en profundidad la hoja de servicios de todos los candidatos?